En abril de 2026, con cifras revisadas, la balanza comercial de mercancías registró un superávit de 4,520 millones de dólares. Esto se compara con el superávit observado en marzo de 5,932 millones de dólares, la disminución en el superávit se explica por una disminución en el superávit de la balanza de productos no petroleros.

En abril, las exportaciones crecieron 32.6% anual, impulsadas por las no petroleras, que aumentaron 33.5%. Al interior, las manufactureras y extractivas avanzaron un 34% y 71% anual, respectivamente. Por otro lado, las exportaciones petroleras registraron un aumento de 7.9% anual después de un año consecutivo de caídas.

Las importaciones registraron un crecimiento anual de 24.1%. Al interior, las petroleras aumentaron 0.6%%, mientras que las no petroleras aumentaron 26.4% y concentraron la mayor parte de las compras al exterior.

El crecimiento de las compras al exterior continúa explicado principalmente por la demanda de insumos productivos dentro de las cadenas de suministro regionales, lo que confirma la relevancia del comercio intrarregional para sostener la actividad manufacturera y la integración productiva de Norteamérica. Así, en abril de 2026, las importaciones de bienes intermedios aumentaron 29.8% anual, mientras que los bienes de consumo crecieron 7.7% y los bienes de capital 1.3%.
En los primeros cuatro meses del año, destaca el dinamismo de las exportaciones manufactureras no automotrices, impulsadas por sectores como el equipo de cómputo, donde México se ha consolidado como un proveedor estratégico para Estados Unidos. Así, de cara a la revisión del T-MEC, resulta prioritario fortalecer las cadenas de valor regionales y asegurar condiciones comerciales que impulsen la competitividad, junto con mayor inversión productiva y un suministro confiable de energía eléctrica.

Sin embargo, además del equipo de cómputo, el sector automotriz seguirá siendo clave para el comercio exterior mexicano. Las exportaciones automotrices crecieron 8.2% anual en abril, su mayor avance desde abril de 2024. El repunte estuvo impulsado por las exportaciones a EUA, que aumentaron 5.8% tras las caídas registradas en 2025 y durante los primeros meses de 2026.
Dado que los aranceles se mantienen, el principal reto para México rumbo a la revisión será fortalecer la inversión y la productividad manufacturera, clave para el dinamismo en los próximos meses. Con la primera ronda formal de negociación bilateral rumbo a la revisión del T-MEC es clave resaltar que México es crucial para la seguridad económica de las cadenas de valor de Norteamérica.













