📆 Esta semana en México, ¿cómo vamos?   |   Martes 16 de junio: Reporte sobre las Economías Regionales, enero-marzo 2026 / Estadística de transporte urbano de pasajeros , abril 2026 / Indicador Oportuno del Consumo Privado , mayo 2026   |   Miércoles 17 de junio: Decisión de política monetaria de la Reserva Federal / Indicador Oportuno de la Actividad Económica , mayo 2026   |   Jueves 18 de junio: Oferta y Utilización 1T2026 (Actualización Semáforo MCV d)   |   Descarga nuestro calendario económico aquí

#BlogAnimalPolítico

No se frikeen por el fracking, será en epic fail

  • El posible impulso al fracking en México enfrenta obstáculos estructurales que dificultan su viabilidad a gran escala, desde conflictos por la propiedad de la tierra y oposición comunitaria hasta falta de infraestructura, agua y condiciones institucionales. El texto sostiene que, aunque el gobierno de Claudia Sheinbaum abrió la discusión sobre la fractura hidráulica mediante un comité científico, el país carece actualmente de las capacidades técnicas, jurídicas y de gobernanza necesarias para desarrollar una industria competitiva de shale gas y petróleo de lutitas.
image
FOTO: Canva

Unas palabras sobre el título algo “friki”. He elegido el anglicismo “frikerarse” porque produce una aliteración simpática con el término “fracking”, el cual también es un anglicismo. Y si de gringadas hablamos, esta entrada tendrá muchas, puesto que el “fracking” es comúnmente asociado con las operaciones de extracción de hidrocarburos de las lutitas en Estados Unidos.  “El Squad” suele hablar del “fracking” del “shale gas”. 

Pues bien, el anuncio de la presidenta Sheinbaum de que se ha reunido un comité de científicos para considerar el “fracking” en México, frikeó a muchos, puesto que nuestra presidenta verde repentinamente pintó un panorama gris para México. En primer lugar, aún está por verse qué dice el mentado comité científico, el cual podría pronunciarse a favor o en contra de la fractura hidráulica, necesaria para el aprovechamiento de estos recursos. Así, si los sabios vetan el “fracking”, algunos no tendrán de qué preocuparse. En cambio, si le dan luz verde, pues ¡tampoco!  

Al menos en gran escala, y nos guste o no, es improbable que el “fracking” se desarrolle en México, por estos faltantes mínimos.

El “fracking” precisa de tierra: Well? Duh! Para acceder a los recursos en el subsuelo, primero hay que acceder al suelo. Esto que parece elemental, en México es un pain in the… por la incertidumbre en los derechos de propiedad, los enredos de los derechos agrarios, oposiciones comunitarias, las guerrillas ambientales e incluso el yugo de la delincuencia organizada. Si se despliega el “fracking” en México, es muy probable que extraños enemigos se apoderen de los terrenos donde yacen los recursos más promisorios.

El camino al “shale” no se hace sólo al andar: según la “Nature Conservancy”, los caminos hacia el “shale”, son altamente especializados y están diseñados para soportar operaciones muy intensas asociadas con la fractura hidráulica. Estos caminos permiten que se transporten plataformas gigantes, miles de pipas de aguja, arena y todo tipo de maquinaria. ¡Tan solo imaginen que, para la formación Marcellus, se requirieron 1,000 camiones gigantes por pozo!

¡Aguas!: El Desarrollo del Shale requiere un uso sumamente intensivo de este líquido vital. Un solo pozo profundo de “shale” requiere aproximadamente 19 millones de litros de agua para perforar y fracturar, o al menos eso es lo que dice el World Resources Institute. Es cierto, por otra parte, que en Estados Unidos ahora usan agua reciclada, lo cual mitiga el riesgo de escasez para otros usos vitales. Sin embargo, para disponer del agua tratada, lo primero que se requiere poseer es el ¡agua! ¿La tenemos en abundancia? Lo dudo. 

Faltaría espacio para hablar de otros baches, como la falta de condiciones para atraer a las empresas especializadas, la ausencia de condiciones institucionales, jurídicas y de gobernanza para que se desarrolle un ecosistema vivo y viable para el desarrollo de nuestro “shale gas and oil”. 

Dicho esto, parecería que soy la Grinch que manda malos augurios contra el futuro promisorio que encierra el aprovechamiento de estos recursos. ¿Qué creen? No soy ni pro-fracking, ni anti-fracking, sino todo lo contrario, cuando nos referimos al potencial de aprovecharlo sanamente en México.  Porque, aun si lo intentamos, será un EPIC FAIL. +

Te invitamos a leer este artículo en Animal Político.

* Miriam Grunstein Dickter es Abogada y experta en energía. Grunstein es Académica Afiliada del Mexico Center de James Baker III de Rice University, donde desarrolla trabajos de investigación sobre energías renovables, transición energética, desarrollo de nuevas tecnologías, sustentabilidad y compromisos internacionales para la reducción de emisiones y combate al cambio climático. Experta México, ¿cómo vamos?

Suscríbete a nuestro
newsletter

Enviamos nuestro boletín con la información económica más relevante, el análisis, los contenidos multimedia, la opinión de nuestros expertos, y más, todos los lunes.

Ver archivo