El 25 de junio, la Junta de Gobierno del Banco de México decidió por unanimidad mantener la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 6.50%. La decisión se tomó tras evaluar el panorama inflacionario, los niveles del tipo de cambio, la ausencia de presiones de demanda en la economía y el grado de restricción monetaria vigente. Con ello, la Junta mantuvo la postura de que la tasa actual es consistente con el objetivo de preservar la estabilidad de precios.
Banxico ajustó a la baja sus pronósticos de inflación general para el 2T2026 debido a menores presiones en el componente no subyacente. Sin embargo, elevó ligeramente sus previsiones para la inflación subyacente entre el segundo y el cuarto trimestre de 2026. En este contexto, la Junta reiteró que mantiene la expectativa de que la inflación converja a la meta de 3% hacia el segundo trimestre de 2027, y que la postura monetaria actual es adecuada para cumplir su mandato de estabilidad de precios.

Por su parte, el 17 de junio la Reserva Federal de Estados Unidos anunció, por unanimidad, mantener la tasa de fondos federales en un rango de 3.50% a 3.75%. Esta fue la primera decisión de política monetaria bajo la presidencia de Kevin Warsh. La Fed señaló que la economía estadounidense continúa expandiéndose a un ritmo sólido, con una inversión y productividad robustas y un mercado laboral estable. Sin embargo, destacó que la inflación permanece por encima de su objetivo de 2%, en parte debido a choques de oferta y al aumento de precios en algunos sectores, particularmente el energético.

El próximo anuncio de política monetaria de Banxico será el 25 de junio. Tras el recorte de mayo y la señal de que el ciclo de bajas habría concluido, la atención estará centrada en la evolución del panorama inflacionario.














