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Un primer vistazo al Paquete Económico 2026

  • El 8 de septiembre de 2025, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregó el Paquete Económico 2026 al Congreso de la Unión. México, ¿cómo vamos? te ofrece un primer vistazo a lo más relevante.
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FOTO: DANIEL AUGUSTO/ CUARTOSCURO.COM

Índice

El 8 de septiembre de 2025, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregó el Paquete Económico 2026 al Congreso de la Unión. México, ¿cómo vamos? te ofrece un primer vistazo a lo más relevante.

Este paquete incluye tres documentos clave:

  • Los Criterios Generales de Política Económica (CGPE), con los supuestos macroeconómicos, como el crecimiento económico y la plataforma de producción de petróleo. 
  • La Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (ILIF), que estima con cuánto dinero público contará el país en 2026. La ILIF se vota tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado y debe ser aprobada por ambas cámaras el 31 de octubre de cada año.
  • El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF), que detalla en qué se propone gastar el dinero público. El PEF debe ser aprobado por la Cámara de Diputados a más tardar el 15 de noviembre de cada año.

Paquete Económico 2026: ¿por qué importa?

Cada año, el Paquete Económico marca las prioridades del Ejecutivo en política económica y social. Define de dónde vendrán los ingresos y en qué se gastarán. En la ILIF encontramos las proyecciones de tipo de cambio y precio del petróleo, claves para calcular los recursos disponibles, así como el monto del endeudamiento estimado para el ejercicio. Y aunque la estimación de crecimiento económico no se vota, ésta es quizá la variable más importante porque de ella dependen los ingresos tributarios, que representan 67% de los ingresos públicos.

La visión de programas y proyectos prioritarios se plasma en los Criterios Generales de Política Económica (CGPE), mientras que el detalle del gasto está en el Presupuesto de Egresos (PPEF). 

¿Qué nos preocupa?

Un punto crítico es la sostenibilidad de las finanzas públicas. Con una recaudación baja en comparación con otros países de la región y compromisos de gasto rígidos al alza, el espacio fiscal para invertir en salud, educación e infraestructura se reduce de forma preocupante. El costo financiero de la deuda es muy alto y sumado con las pensiones son prácticamente 10 puntos del PIB. 

  • La recaudación es de apenas 14.6% del PIB (CIEP). Esto limita la capacidad del Estado para responder a las necesidades sociales y productivas.
  • El costo financiero de la deuda es de casi 4% del PIB (México Evalúa). Este gasto es ineludible y tiende a crecer conforme aumentan los niveles de deuda y las tasas de interés. 
  • Las pensiones en conjunto equivalen a 6% del PIB. Su peso aumentará en el futuro debido a la transición demográfica. Este año se estima que las pensiones contributivas llegarán a 4.5% del PIB, mientras que las no contributivas serán de 1.5%.
    • Pensiones contributivas: Financiadas con aportaciones laborales, seguirán creciendo conforme más personas alcancen la edad de retiro.
    • Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores: Es el programa social más grande del país, con carácter universal. Aunque eleva el ingreso disponible de muchos hogares, desplaza recursos de otras prioridades.

¿Gasto e inversión con perspectiva de futuro?

Al analizar los programas prioritarios plasmados en los CGPE y el gasto en el PPEF, surge la gran pregunta: ¿Estamos invirtiendo con perspectiva de futuro?

Transición demográfica

El segundo piso de la 4T mantiene la implementación de programas sociales con carácter universal, siendo el más grande la Pensión para el Bienestar de Adultos Mayores (526.5 mil mdp monto PPEF 2026 y equivalente a 5.2% del gasto total). 

Esta estrategia presenta un doble reto:

  1. La transición demográfica, con menos trabajadores incorporándose al mercado laboral y más adultos mayores en edad de retiro.
    • Actualmente, más de la mitad de la población de hombres tiene menos de 29 años y de mujeres menos de 34 años. En 2040 más de la mitad de ambas poblaciones tendrá más de 35 años.
  2. El creciente costo de las pensiones de una población que envejece.

Las transferencias a adultos mayores son deseables cuando se destinan a quienes las necesitan, ya que aumentan el ingreso disponible de las familias que las reciben. Sin embargo, los ingresos públicos del país son insuficientes para atender todas las necesidades de salud, educación y seguridad, por lo que sería importante replantear el carácter universal de las pensiones no contributivas a uno focalizado a las personas en los hogares más vulnerables del país.

Además, en términos de justicia intergeneracional, es importante asignar los recursos de forma que se garanticen becas y escolarización para las generaciones más jóvenes. 

Ejemplo de ello es que entre 2018 y 2024, la cobertura promedio por hogar de becas para alumnado en primaria cayó 12 puntos porcentuales, mientras que la Pensión para el Bienestar de Adultos Mayores aumentó en 12 puntos porcentuales, según INDESIG.

El sector energético: energía eléctrica

En cuanto a la inversión pública, el sector energético es fundamental. México necesita más generación eléctrica, no solo para hogares, sino para atraer industrias intensivas en energía (digitales y de alto valor agregado). También requiere de inversión pública en las capacidades de transmisión y distribución, así como en tecnología de almacenamiento

El Plan México (Meta 2) plantea que la inversión supere 25% del PIB en 2026 y 28% en 2030. Dado que 90% de la inversión proviene del sector privado, es indispensable impulsar los proyectos de coinversión y proporcionar certeza jurídica en proyectos estratégicos, como la generación de suficiente energía eléctrica. Solo así podremos aumentar la productividad y competitividad del país.

Respecto a hidrocarburos, el Plan Estratégico 2025-2035 de Pemex se presentó apenas en agosto pasado como un “cambio estructural en la empresa, que permitirá generar rentabilidad financiera, eficiencia operativa y convertirla en una empresa de energía con una parte importante de energía renovable.” Sin embargo, subsiste el doble reto de “garantizar las mejores condiciones para el Estado Mexicano y otorgar certidumbre suficiente a las empresas privadas” que participen en los proyectos de coinversión con Pemex. A partir de ahora, es importante que el Plan no solo implique una “transferencia de recursos del Gobierno Federal a Pemex sin los ajustes estructurales que permitan que la empresa mejore su eficiencia operativa y su sustentabilidad financiera.” (C. Sales, Pemex: lo que debes saber de su nuevo plan estratégico).

Inversión en Investigación y Desarrollo 

México es uno de los países con menor inversión en investigación y desarrollo (I+D), no solo dentro de las economías de la OCDE, sino también en comparación con sus socios comerciales y aún frente a otros países de América Latina.

Si bien los programas de becas educativas son necesarios para que más jóvenes continúen sus estudios, no bastan por sí solos. Necesitamos fortalecer centros de investigación, impulsar la innovación tecnológica y diseñar programas que faciliten la innovación. Solo así la economía mexicana podrá crecer más y de forma sostenida, generando empleos de calidad y mayor competitividad global.

No podemos esperar que en un solo paquete se resuelvan los problemas de sostenibilidad y productividad, pero sí que trace una ruta; un camino que permita que México aspire a estar entre las 10 economías más grandes del mundo, como marca la Meta 1 del Plan México.

¿Qué nos dice el Paquete Económico 2026 en un primer momento?

  • La SHCP prevé un crecimiento económico para 2026 entre 1.8% y 2.8%, con una estimación puntual para las finanzas públicas de 2.3%, un ajuste desde las estimaciones del paquete económico 2025, que preveían un crecimiento de entre 2.0 y 3.0% real anual para ese año. 
  • En 2025 la SHCP prevé un crecimiento de entre 0.5% y 1.5%, una importante revisión desde el rango aprobado de entre 2.0 y 3.0%. La revisión a la baja para la economía mexicana, según la SHCP en los Pre-criterios 2026, se debió a una mayor cautela en la inversión y el consumo privados, derivado de:
    • la incertidumbre en torno a política comercial bilateral de EUA y los ajustes respecto a otros socios comerciales,
    • la desaceleración en la inversión residencial, y una menor expansión en la minería petrolera.

  • Según el consenso, el crecimiento económico será menor, ya que se estima que en 2025 la economía mexicana crezca 0.5% y en 2026 1.4% (encuesta Citi, 5 septiembre 2025), lo cual es consistente con las proyecciones del Banco de México, que prevé 0.6% en 2025 y 1.1% en 2026 (Informe Trimestral del Banco de México del 2T2025).
  • En 2026, la SHCP prevé un endeudamiento de 4.1% del PIB, mayor al presentado en abril de este año (entre 3.2 y 3.5% del PIB) y menor al esperado para 2025 (4.3% del PIB en 2025, también fuera del rango presentado en abril que era de entre 3.9 y 4.0%).
  • Con esa revisión al alza en el endeudamiento, no se logra la consolidación fiscal esperada en 2025. Esto a pesar de la fuerte contención del gasto y de mayores ingresos presupuestarios, que en los primeros siete meses de 2025 habrían aumentado 3.3% respecto al mismo periodo de 2024, sobre todo los No Petroleros. La importante disminución del gasto programable, que financia servicios como salud, educación y seguridad pública y que entre enero y julio habrían caído (-)7.8% en su comparación anual.
  • En contraste con lo observado entre 2021 y 2024, en 2025 se espera que cerremos el año con el balance primario positivo (0.2% del PIB), lo que significa que la diferencia entre gastos (antes de considerar el pago de intereses por la deuda) e ingresos será positiva.
  • En 2026, el balance primario se estima que sea positivo y mayor que en 2025: 0.5% del PIB, lo cual se lograría por una combinación arriesgada de mayores gastos (26.1% del PIB) pero mayores ingresos como porcentaje del PIB (22.5%).

Los ingresos

  • En 2025 los ingresos presupuestarios estimados serán de 21.9% del PIB (7.9 billones, desde 8.06 aprobados). En 2026, los ingresos presupuestarios se estiman en 8.7 billones de pesos, correspondientes a 22.5% del PIB, un incremento en el monto de los ingresos presupuestarios y como porcentaje del PIB.
  • En conjunto, en 2025 los ingresos totales estimados se espera que asciendan a 9.3 billones de pesos, de acuerdo con la LIF 2025, y en 2026 a 10.2 billones de pesos, de acuerdo con la ILIF 2026 entregada como parte del Paquete Económico.
  • En 2026, la SHCP espera que el 67% de los ingresos presupuestarios provenga de impuestos (66% en 2025), lo que representaría un incremento de 5.7% en la recaudación respecto a 2025.
  • En 2025, sin embargo, los ingresos por recaudación ascenderían a 14.8% del PIB, mientras que en 2026 serán una mayor proporción del PIB (15.1%). Para incrementar la recaudación se requiere un mayor dinamismo económico al 1.4% para 2026 que representa el consenso de analistas (Citi, 5 septiembre 2025).
  • La SHCP prevé que 53% de los ingresos tributarios provengan del impuesto sobre la renta y 27% del impuesto al consumo (IVA). Para que ello ocurra, el crecimiento económico debe ser sostenido y con tasas de crecimiento superiores a las estimadas por especialistas y organismos internacionales (1.4% en la encuesta Citi del 5 septiembre 2025 y en el más reciente reporte del FMI de junio).

Endeudamiento y saldo de la deuda

  • Además de los ingresos tributarios y no tributarios, el Paquete Económico contempla recursos obtenidos por financiamiento, es decir, por el endeudamiento público. Los ingresos derivados de financiamiento son deuda.
  • Según la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación, el endeudamiento neto del gobierno federal será de 1.473 billones de pesos en 2026, 14.4% del total de los ingresos de 2026, en comparación con 13.4% del total de los ingresos de 2025.
  • El porcentaje de ingresos públicos provenientes de financiamiento se incrementó en los últimos años. Pasó de 9.2% en la LIF 2019 al 14.4% planteado en la ILIF 2026, aunque el máximo fue en 2024, con 19.2% de los ingresos totales.
  • La estimación del saldo de la deuda como porcentaje del PIB se ubica en 52.4% del PIB en 2025 y 52.3% del PIB en 2026 excluyendo ROBM.

Sensibilidad de los ingresos

  • Los ingresos públicos proyectados en la Iniciativa de Ley de Ingresos dependen de variables macroeconómicas que no controla el gobierno en su totalidad, como el crecimiento económico, el precio del petróleo, la plataforma de producción y el tipo de cambio. Esta dependencia hace que las estimaciones sean sensibles a choques internos y externos.
  • También por esto es importante impulsar mayor crecimiento económico: cuando la economía crece por encima de lo estimado, incrementan los ingresos públicos debido a una mayor recaudación de impuestos (IVA, ISR y otros).

Los gastos

  • En 2026, la SHCP prevé que el gasto total (gasto neto pagado) sea de 10.11 billones de pesos, equivalente a 26.1% del PIB. Representa un incremento real de 5.9% respecto al aprobado para 2025.

Programas prioritarios sociales: 987,160 millones de pesos

  • 53.3% del presupuesto de los programas prioritarios sociales se dedicará a la Pensión para Adultos Mayores.
  • Solo 22% del presupuesto de los programas prioritarios sociales se dedicarán a infancias, adolescencias y juventudes (Programas de Becas Benito Juárez, Jóvenes Construyendo el Futuro y el programa Niñas y Niños).
  • El presupuesto destinado a la Pensión para el Bienestar de 526.5 mil mdp contrasta con el monto de 34.8 mil mdp que se destina a investigación en ciencia, humanidades, tecnología e innovación, que permanece muy similar al de 2025. 

Programas prioritarios de inversión: 536,806 millones de pesos

  • 46% del presupuesto de los programas prioritarios de inversión se destinará a PEMEX. 
  • 27% se destina a trenes.
  • Únicamente 3.9% del presupuesto se dedicará a obras hidráulicas.

Hacia la consolidación fiscal 2026-2031

  • La SHCP prevé un balance primario positivo para todo el periodo. En 2025 se anticipa un superávit primario de 0.2% del PIB, en contraste con el aprobado de 0.6% del PIB.
  • Los ingresos no petroleros, que en gran proporción son impuestos recaudados, se estiman estables como porcentaje del PIB en 19.4 puntos.

Los impostergables del PPEF 

Mientras el Paquete Económico mantiene un respaldo incondicional a Pemex, se deja de lado la inversión en sectores que pueden elevar la productividad en los próximos años. Además, en México, ¿cómo vamos? consideramos impostergable que garantice mayor acceso a salud y se fortalezcan las bases de la educación. Solo así podrá construirse un país más productivo y con oportunidades compartidas.

En México, más de 44.5 millones de personas carecen de acceso a servicios de salud, de acuerdo con la medición de la pobreza multidimensional 2024, y la carencia se concentra especialmente en el sureste del país. En un contexto de alta desigualdad territorial, esto hace aún más urgente ampliar la cobertura para quienes hoy no cuentan con seguridad social. 

El Estado debe garantizar servicios públicos gratuitos de calidad a la población más vulnerable, y al mismo tiempo establecer estándares que regulen la atención en los consultorios adyacentes a farmacias, que se han convertido en la primera opción de millones de familias.

El otro gran pendiente es la infraestructura educativa, sin la cual será imposible que los jóvenes desarrollen las habilidades necesarias para aumentar la productividad en el futuro. Sin inversión en capital humano, México difícilmente podrá responder a las transformaciones tecnológicas globales.

El diseño del presupuesto 2026 revela además un dilema de justicia intergeneracional: el creciente gasto en pensiones para el bienestar está desplazando recursos de áreas clave como educación, salud y seguridad. Si bien proteger a los adultos mayores es una prioridad social legítima, hacerlo a costa de sacrificar la inversión en quienes sostendrán la economía en los próximos años compromete el crecimiento y el bienestar a largo plazo.

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