Durante abril de 2026, la tasa de participación laboral fue de 59.1% de la población de 15 años y más, con cifras desestacionalizadas. Esto representó un aumento mensual de 0.3 puntos porcentuales, aunque en su comparación anual mostró una disminución de (-)0.2 puntos porcentuales.

Persiste un reto estructural relevante: la baja participación femenina. En abril de 2026, la brecha de participación laboral entre hombres y mujeres se ubicó en cerca de los 28.5 puntos porcentuales.

La tasa de desocupación fue de 2.6% de la población económicamente activa en abril de 2026, con cifras desestacionalizadas. Este indicador disminuyó (-)0.3 puntos porcentuales respecto a marzo y (-)0.1 puntos porcentuales frente a abril de 2025. Para mujeres se ubicó en 2.6%, con disminuciones de (-)0.5 y (-)0.3 puntos porcentuales en su comparación mensual y anual, respectivamente. Para hombres también fue de 2.6%, con una disminución mensual de (-)0.1 puntos porcentuales y sin cambios frente a abril de 2025.

La tasa de subocupación se ubicó en 7.0% en abril, con cifras desestacionalizadas. Esto implicó una disminución mensual de (-)0.3 puntos porcentuales y sin cambios respecto a abril de 2025. Este indicador se refiere a la población ocupada que tiene la necesidad y disponibilidad de trabajar más horas de las que su empleo actual le permite.

Para generar más empleos de calidad y tener una economía competitiva, las actividades secundarias son clave. Por ello, la Meta 3 del Plan México busca crear 1.5 millones de empleos adicionales en manufactura especializada y sectores estratégicos. A abril de 2026 se observa un aumento de 107,522 personas ocupadas en las industrias manufactureras respecto a abril de 2025, de acuerdo con la ENOE mensual. Aunque el dato anual mejora frente al observado en marzo, el reto sigue siendo sostener la creación de empleo en sectores estratégicos y de mayor valor agregado. Este sector tiene el mayor peso en la economía mexicana (cerca del 22% del PIB).
















