#PreguntaExpertos

15 de Junio del 2018

El 31 de mayo, el Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció la decisión de imponer aranceles a la importación de acero y aluminio proveniente de México, Canadá y la Unión Europea. Como respuesta, la Secretaría de Economía impuso aranceles a la importación de diversos productos provenientes de Estados Unidos. Ante el escenario de una guerra comercial, ¿cuál debe ser el plan de acción del gobierno mexicano para mitigar los efectos adversos sobre la economía del país?

Esta semana nos ayudan a entender:

Opinión: A corto plazo México puede recurrir a políticas comerciales, monetarias y fiscales, aunque no creo que debamos hacernos ilusiones sobre el margen de maniobra del país con ninguna de ellas. Esto se debe a que Estados Unidos de América (EUA) es muy grande y representa una parte importante de la demanda global de productos y servicios. Por lo tanto, será difícil escapar de las consecuencias económicas nocivas de una guerra comercial.

Dicho esto, creo que México podría contemplar tres estrategias distintas desde el punto de vista comercial:

1. Seguir con la política actual de reciprocidad, imponiendo aranceles en las mismas categorías y en la misma magnitud que EUA:

Este suele ser el equilibrio al que se llega en una guerra comercial y también es una política de estado conservadora, ya que los conflictos comerciales pueden escalar hasta convertirse en conflictos bélicos; analistas político-estratégicos como George Friedman consideran probable una ?guerra? entre México y Estados Unidos en su libro ?The next 100 years? en las próximas dos décadas. Si barajamos la probabilidad de esta hipótesis los hogares mexicanos salen ganando en términos de estabilidad geopolítica.

2. Adoptar una política de aranceles menos agresiva, tratando de atraer comercio de otros países que también se vean perjudicados por la política comercial de EUA:

Las ventajas de esta medida serían productos algo más baratos para los Mexicanos y quizás establecer nuevas relaciones comerciales o intensificar las ya existentes con otros países.

3. Adoptar una política de aranceles mucho más agresiva y esperar que el daño que sufra EUA sea lo suficiente para que la administración de Trump reconsidere sus decisiones.

En una versión suave, México debería centrarse en obstaculizar el comercio de los bienes y servicios que se originen en los Estados que son base electoral de Trump, lo que podría dañar las posibilidades de los republicanos en las elecciones para congreso, senado y de diversos estados que se celebran en Noviembre de 2018.

En una versión extrema, Mexico debería anunciar el abandono unilateral del TLCAN y el cese de la colaboración con EUA en temas de su interés como migración, drogas o seguridad. Consideren esta política como un último recurso para México porque es muy arriesgada, ya que si sale mal podría generar una enorme crisis política y económica en el país, además de un conflicto militar.

Desde el punto de vista de la política monetaria, BANXICO podría emplear los instrumentos a su disposición para hacer el trabajo de un funambulista, manteniendo una inflación moderada, un tipo de cambio estable, sin perjudicar las oportunidades de crecimiento de la economía y respetando su mandato constitucional. Como ven, nada fácil.

Respecto de la política fiscal, veo aún más complicado que se pueda usar para proteger a los hogares mexicanos a corto plazo, sobretodo en un contexto de incertidumbre electoral, con dificultades intrínsecas para recaudar lo necesario y con un estado de bienestar (seguro de desempleo, pensiones, salud, fiscalidad progresiva, etcétera) muy poco desarrollado.

Opinión: Punto inicial es la prudencia y serenidad. No reaccionar con pánico.Dicho eso, para mitigarlo, deben tomarse acciones con dos horizontes temporales diferentes. En el corto plazo un elemento indispensable es el tipo de cambio flotante. Adicionalmente las acciones a contemplar son medidas arancelarias, por decirlo así, compensatorias sobre importaciones provenientes de regiones seleccionadas de EUA donde más incidan en electorado favorable a Trump. Además hay que ver formas de compensar a las industrias de Mexico que pudieran ser significativamente afectadas por las medidas de Trump. En el mediano y largo plazo la única forma de mitigar este riesgo es fortalecer el papel del mercado interno como motor económico del país. Ello exige colocar a la desigualdad, la falta de movilidad social y la inversión productiva (incluyendo la pública) en el centro de las preocupaciones de la política económica. Ello implicaría una nueva agenda de desarrollo y, sobra decir, un nuevo pacto fiscal.

Opinión: Una alternativa es atacar el déficit de EUA mediante la venta de sus T-Bills y otros instrumentos de deuda del Gobierno de EUA. Lo anterior disminuirá el subsidio que los países hacemos a su tasa de interés (lo anterior generará un impacto en el dólar, tasa de interés de EUA, ahorro de EUA e inversión, afectando su equilibrio comercial).

Opinión: El anuncio de represalias fue el correcto al identificar bienes y lugar de producción que representen para Trump un costo político.
Ahora tres rutas para mitigar:
a) buscar proveedores sustitutos en otros países (Europa y Sudamérica) de los bienes a los que se le impusieron aranceles.
b) reducir los aranceles para importaciones que provienen de países con los cuales no hay TLC
c) proseguir con la renegociación del TLCAN

Opinión: 1) Unirse con Canadá y UE para interponer solución de controversia ante la OMC (aunque tomará mucho tiempo en resolverse).
2) Contrarrestar con medidas recíprocas donde más le pudiera doler a Estados Unidos (ya se está haciendo).
3) Insistir en continuar con las negociaciones del TLCAN, pero sin aceptar medidas que nos pudieran perjudicar (como la cláusula de renegociar o terminar con el TLCAN cada cinco años y porcentajes mayores en contenido regional en el sector automotriz).
4) Buscar mercados alternos para la exportación de aluminio y acero.
5) Buscar mercados alternos para la importación de bienes con mayores aranceles derivados de medidas de reciprocidad.
6) Fomentar el no consumo de productos importados con mayores aranceles de Estados Unidos.

Opinión: La posición del gobierno mexicano creo que tiene que ser fomentar el comercio internacional con otras naciones, trabajar en otros tratados comerciales, aunque Estados Unidos es nuestro principal socio comercial, no es el único. Hay que buscar la diversificación del comercio.
Es fundamental que los mexicanos entiendan que los beneficiados con el comercio internacional son los consumidores, el gobierno mexicano tiene que trabajar para buscar mejores condiciones para ellos.

Opinión: Tenemos que encontrar lugares alternos para la importación de algunos de los productos a los cuales impusimos sanciones en retaliación, por ejemplo, la carne de cerdo. Como estrategia de corto plazo, la retaliación hacia productos que políticamente puedan ayudar a presionar a Trump funciona. Sin embargo, si se escala esta guerra comercial, tenemos que pensar en una estrategia alternativa, porque los consumidores (individuos e industrias) son quienes resultan más afectados.

Opinión: 1) informar a las personas sobre sustitutos a esos productos
2) ver qué empresas mexicanas puedan crecer en esta coyuntura y trabajar con ellos para que crezcan.
3) buscar sustitutos en otros países.
4) ser aun más agresivos en lo comercial con EU.
5) proteger los intereses nacionales.
6) sustitución de importaciones pero de forma inteligente.
7) desarrollo de proveedores.
8) prohibir a las trasnacionales financiarse con proveedores nacionales. Muchas pagan a 3 meses y luego cuando acaban los contratos nunca pagan el resto.

Opinión: Me parece ingenuo que el gobierno de México no responda para "no perjudicar a los consumidores." Si no hay respuesta, Trump tendrá más incentivos a seguir protegiendo la economía de Estados Unidos en detrimento de otras, como la mexicana.
El gobierno de México debe responder evitando afectar cadenas productivas importantes. Por ejemplo no proteger maíz (y en general granos) para no perjudicar la actividad pecuaria, y desde luego a los consumidores.