#PreguntaExpertos

19 de Marzo del 2021

Al cierre de diciembre de 2020, la inversión fija bruta en México era (-)12.9% menor a la observada en diciembre 2019, y acumulaba ya 23 meses consecutivos con niveles menores a los del año previo. Desde antes de la crisis ocasionada por la pandemia, la inversión mostraba debilidad, y al cierre del 3T2020 equivale a apenas 19.1% del PIB. ¿Cómo explicarías de manera sencilla la importancia de la inversión para la actividad económica y la población general del país?

Esta semana nos ayudan a entender:

Opinión Sin duda la inversión bruta fija es una variable sintomática de la actividad económica, que refleja en buena medida el dinamismo y crecimiento económico y la confianza en el devenir económico de un país. Si se quiere revertir la tendencia decreciente del PIB es indispensable aumentar tanto la inversión pública como la privada, en el primer caso hay que aumentar o ingresos del Estado para poder financiarla y en el segundo caso, es necesario crear las condiciones de respeto a los derechos de propiedad, a través de un marco de seguridad jurídica y física que funcione. Los bajos niveles de inversión actual no hay riesgo de que la inversión pública desplaza a la privada, todo lo contrario, la impulsa, por lo que también deben fomentarse proyectos de coi-nversión mixta. El nivel actual de 19% está muy lejos del 43$ de China, para ir en esa dirección, hay que implementar una serie de políticas públicas, que hasta ahora no se han hecho en los últimos 40 años.

Opinión La producción en cualquier economía, cuyo valor se refleja en el PIB, requiere de insumos y los economistas solemos dividirlos en dos grandes grupos: capital físico (e.g. máquinas) y capital humano (personas).

El capital físico que un país puede usar en cualquier momento depende de cuánto haya invertido en el pasado y lo rápido que ese capital se desgaste a medida que se utiliza. Cualquier caída en la inversión se traduce inevitablemente en menos capital y, por lo tanto, un PIB menor. Cuando éste cae, los salarios y el empleo suelen hacerlo también y los salarios derivados de un empleo son el sustento de la gran mayoría de los hogares mexicanos.

Por eso la inversión, con independencia de su nacionalidad, es crucial para la prosperidad presente y futura de México.

Opinión Como en las empresas, sin inversión -sin aumentar y mejorar el equipo y la planta productiva- las economías nacionales no pueden competir internacionalmente ni aumentar su producción de manera dinámica. Sin tal crecimiento dinámico de la producción, el empleo se precariza más y la pobreza y desigualdad de agudizan; ya de por si muy preocupantes en México.

Opinión La inversión es el principal motor/factor para el crecimiento/desarrollo económico. Información publicada en diversos artículos en materia de crecimiento económico, menciona que se requiere contar con una razón de 25% de Inversión/PIB para tener crecimientos mayores al 4% anual. Entre menos sea la inversión menos será el crecimiento y la generación de empleos.

Opinión Para acumular el acervo de capital, factor de la producción junto con la mano de obra (e insumos) es indispensable un flujo de inversión no solo positivo sino de una magnitud tal que más que cubra la depreciación física.
Sin inversión, incorporando el cambio tecnológico, no hay forma de que la economía pueda crecer de manera sostenida y con ello también se logre una mayor creación de empleos y con salarios reales crecientes, lo que se traduce en mayor bienestar para la población.

Opinión Un país puede proveer empleos y bienestar si hay inversión: pública o privada, nacional o extranjera. Si una empresa invierte en tecnología o aumenta su acervo de capital, comprando maquinaria, aumenta la productividad de sus trabajadores y puede remunerarlos mejor. Invertir genera riqueza que puede reinvertirse. Un gobierno que invierte en infraestructura aumenta la productividad de todos y les eleva la calidad de vida al darles acceso a carreteras, comunicaciones, transporte, agua, luz.

Opinión La inversión en una economía es uno de los principales detonadores del crecimiento, ya que aumenta la capacidad de producción, lo que posibilita el crecimiento del producto interno bruto. Cuando no hay inversión ni siquiera se repone lo que por diferentes motivos se destruye o queda obsoleto por el paso del tiempo o por cambios en los patrones de consumo o de producción a la vez que la población crece. La inversión genera empleos y estos consumo lo que también apoya al crecimiento del PIB.

Opinión La evidencia empírica nos muestra que los países que crecen de manera sostenida lo hacen a través de la innovación. La innovación incluye a las nuevas tecnologías pero más ampliamente al descubrimiento de oportunidades de proveer mejores bienes y servicios al público. La innovación ocurre mayoritariamente en el sector privado y es resultado del la competencia y de la inversión en nuevos emprendimientos.

Aunque el crecimiento económico no es garantía de mejores vidas para las personas si es una condición necesaria. La baja inversión condena a las mexicanas y mexicanos del futuro a un país con menor innovación, nivel tecnológico, integración con el resto del mundo, y menos y peores medios materiales con los cuales llevar a cabo sus proyectos de vida. Esto último es el verdadero costo de no innovar ni crecer por falta de inversión. La baja inversión augura pobreza futura.

Opinión Jaime Ros decía que la economía mexicana es como un avión, y las distintas políticas económicas son los motores que lo mantienen a flote. La inversión pública no sólo permite que el avión se mantenga en el aire por más tiempo, sino que ayuda a la provisión de bienes y servicios públicos para la población, que son condición necesaria para salir de la pobreza y reducir brechas de desigualdad. Para que esto ocurra, no basta que pensemos solo en su alcance, sino también en su calidad.

Opinión La inversión puede interpretarse a nivel macroeconómico de dos formas. Primero, tiene un impacto directo en la contabilidad del PIB en cierto período y por ende en el crecimiento de la actividad económica. Segundo, es el mecanismo que permite financiar el crecimiento de mediano plazo, ya que refleja el gasto en bienes y servicios de capital que permiten expandir la capacidad productiva de la economía.