#PreguntaExpertos

04 de Noviembre del 2021

¿Cuáles son los mayores retos de la economía mexicana actual y cuáles deberían ser las acciones prioritarias del gobierno federal para lograr una recuperación? Ahora que conocemos que, de acuerdo con la estimación oportuna del PIB, al 3T2021 este de contrajo 0.2% frente al 2T2021 y en especial las actividades terciarias disminuyeron 0.6% respecto al 2T2021.

Esta semana nos ayudan a entender:

Opinión Uno de los retos de hoy es el reto de siempre: incrementar la productividad. Para esto, tanto el Gobierno como el sector privado deben invertir en los recursos humanos del País, con ofertas de educación técnica o especializada y educación continua.

Un segundo reto que ahora mismo es urgente es incrementar la inversión. Sin ella, no hay crecimiento.

Opinión El mayor reto que tiene la economía es el de controlar la inflación. Resulta particularmente difícil adoptar una política monetaria restrictiva cuando necesitas crecer. El gobierno tendría que estar incentivando la inversión directa en nuestro país. Aprovechar al máximo el plan de Biden relativo a la Transición Energética y proponer un plan mediante el cual México pudiera convertirse en un exportador de bonos de carbono.

Opinión Sin duda el principal reto que enfrenta la economía mexicana actualmente, es superar el endémico crecimiento económico que presenta. Es claro que el nivel del PIB previo a la pandemia no se alcanzará hasta 2023, al ritmo de crecimiento actual, con lo cual serían tres años perdidos y cuatro si se considera que en 2019 hubo ya una ligera recesión. Si se quiere revertir esta tendencia el Gobierno debe de enfocarse en los factores que detonen el crecimiento tanto en el corto como en el largo plazo, porque este magro crecimiento de la economía es un problema estructural que lleva ya prácticamente cuatro décadas.
Entre las acciones de corto plazo, es potenciar la inversión, tanto pública como privada, revertir el actual mínimo histórico del 19% y alcanzar la meta de 25%. La inversión pública deberá ser el eje de la recuperación económica, en proyectos de infraestructura que permitan aumentar la competitividad de la economía, para ello es necesario hacer un mapeo detallado a nivel regional de las posibilidades de inversión que detonen el mayor efecto multiplicador sobre la inversión privada. Para financiar esta inversión, se sugieren dos canales paralelos, el primero el aumento de recursos públicos propios a través de una mayor recaudación fiscal y de cuotas, con un rediseño fiscal que no solo contemple los ingresos federales, sino los ingresos subnacionales, para proyectos de coinversión en infraestructura. El segundo canal es la contratación de deuda pública de largo plazo, tanto interna cómo externa, con un monto y periodo de amortización sostenible y viable para las finanzas públicas, los proyectos financiados con este esquema tendrán que ser cuidadosamente elegidos, para que la tasa de retorno sea superior a la tasa de interés del crédito. Para la elección de proyectos de inversión, se sugiere crear un Consejo de Inversión, con la participación del sector empresarial y académico para definir la inversión con criterios meramente económicos y no políticos. Estas medidas deberán de acompañarse con medidas de desregulación y facilidades de inversión a nivel local y federal, así como el aseguramiento de la seguridad jurídica de la inversión privada.
También es importante sentar las bases de un crecimiento de largo plazo, para ello se deben de contemplar acciones que mejoren la competitividad de la economía, como la inversión en más y mejor capital humano dirigido a la ciencia y la tecnología. Creación de polos de investigación aplicada en áreas del conocimiento como biotecnología, electrónica, desarrollo de nuevos materiales con la participación de empresas privadas y financiamiento público. Se debe de empezar planear una nueva política industrial que busque en un primer momento integrar más valor nacional en los sectores de exportación más dinámicos ya existentes y consolidados, mayor integración e investigación de las universidades y en especial las tecnológicos con el aparato productivo con proyectos de financiación mediano y largo plazo. Creación de nuevos sectores a través de empresas públicas y privadas nacionales, con facilidades fiscales, en sectores que hoy en día son considerados estratégicos y punta en el ámbito tecnológico. Los resultados son de largo plazo, pero es importante sentar las bases, para una verdadera transformación de la economía mexicana, basada actualmente en tecnología importada o de bajo nivel de contenido tecnológico.
Los países que han apostado por una industria con alto contenido tecnológico son los que más han crecido en los últimos veinte años, el ejemplo, está en Asia Oriental.

Opinión El Gobierno Federal debería de hacer un paquete de estímulos para la economía. No hacerlo demorará aún más regresar a los niveles de PIB pre-pandemia. El paquete de estímulos deberá de considerar lo que países similares al nuestro han realizado para apoyar principalmente a las MIPYMES (Micro, pequeñas y medianas empresas).

Opinión Obviamente el reto es alcanzar mayores y sostenidas tasas de crecimiento económico, requisito indispensable para aumentar el bienestar de cada familia y reducir la pobreza.
El gobierno tiene que darse cuenta que ello no se puede lograr si es el propio gobierno el que mina el Estado de derecho cambiando arbitrariamente las reglas del juego y reduciendo la certidumbre jurídica ya que ello desincentiva la inversión.
En esta línea, es crucial desechar la propuesta de reforma eléctrica, misma que de ser aprobada reduciría significativamente la actividad económica y el potencial de crecimiento.
Es también importante actuar sobre del todo el marco legal y regulatorio que encarece la formalización del empleo.

Opinión La inflación y la falta de empleo. Se debe estimular la inversión privada, sobre todo en infraestructura y modificar la política energética, sobre todo retirando la iniciativa de reforma eléctrica.

Opinión Una de las oportunidades importantes que tenemos es aprovechar nuestra posición geográfica y comercial con los EUA y entrar con todo a las oportunidades que hoy se presentan en las cadenas de valor, ganando participación en las mismas.
Para ello, debe el gobierno generar un ambiente de confianza y certidumbre jurídica para que, tanto nacionales como extranjeros inviertan en nuestro país. Hoy no es así y más bien está saliendo dinero de México a otros países.
Ideas como la de la reforma eléctrica y la no atención al cambio tecnológico relacionado con energías limpias y renovables van en contra de este ambiente pro inversión que se requiere. Este tipo de actitudes afectan a toda la economía, incluso a industrias como el turismo, convenciones y demás que escogerán destinos pro-ambientales para sus eventos.

Opinión El principal reto de la economía es recuperar el valor destruido durante el confinamiento en un ecosistema que es constantemente violentado por decisiones del gobierno federal. Las decisiones que afectan la certidumbre jurídica en el país no son favorables para la atracción de inversión extranjera. Y la inversión doméstica estará apaciguada en condiciones de mayores tasas de interés, las cuales son instrumento de política monetaria necesario ante una inflación que no se apaciguará hasta, al menos, el cierre de la primera mitad de 2022. Una acción prioritaria para el gobierno federal consiste en sentar las bases de trabajo colaborativo con el sector empresarial. Por un lado, esto exige evitar los ataques a la iniciativa privada cual si fuera el crimen organizado y, por el otro lado, debe avanzarse de la mano de la Secretaría de Economía en la identificación de proyectos clave para el desarrollo regional. Finalmente, aunque más complicado, para el año siguiente se requiere una reorientación del gasto público, particularmente el que se destina al sector energético.

Opinión Los retos de recuperación de la economía mexicana continúan siendo múltiples. Las cifras del IGAE al mes de agosto, publicadas recientemente por el INEGI, muestran que la economía aún se encuentra 2% por debajo de sus niveles de febrero de 2020, previo al confinamiento ocasionado por la crisis sanitaria del Covid-19. Pese a que la recuperación de los niveles registrados antes de la pandemia se dará en los próximos meses, sobre todo si tomamos como referencia eventos de crisis económicas previas en nuestro país, el proceso de recuperación a nivel sectorial continuará siendo heterogéneo. Por una parte, las actividades secundarias están 2.3% por debajo de febrero de 2020, al igual que las actividades terciarias. No obstante, al interior de las actividades secundarias, aunque las manufacturas ya están por encima de sus niveles previos a la pandemia, la construcción se mantiene como el sector más rezagado, aún 5% por debajo del mismo nivel de referencia. En cuanto a las actividades terciarias, el comercio al mayoreo y al menudeo es el más dinámico, pero los servicios de alojamiento y preparación de alimentos están casi 30% rezagados con respecto a su nivel de inicios del año pasado. Finalmente, aunque la recuperación de los niveles prepandemia se dará eventualmente, el gran reto consistirá en retomar la tendencia que tenían antes de la crisis. La mala noticia es que, al menos en los últimos 4 episodios de crisis económicas, la economía mexicana no ha sido capaz de retomar su tendencia de crecimiento vigente antes de la caída abrupta. Por lo anterior, el gran reto será minimizar la pérdida de dinamismo que la crisis del Covid-19 ocasione sobre la tendencia de crecimiento de la economía mexicana en el mediano plazo.

Opinión Mientras la campaña de vacunación no logre cubrir a más del 85% de la población nacional, y con el surgimiento de nuevas variantes del coronavirus, la economía mexicana seguirá teniendo una recuperación débil y endeble al contexto global con las fallas en las cadenas globales de valor y el entorno de alta inflación.

Por ello, el gobierno mexicano debería priorizar acciones sectoriales de recuperación, sobre todo para el sector servicios y de sobremanera para el subsector de turismo. La política de fronteras abiertas para el turismo internacional no ha sido suficiente para compensar la caída de los ingresos durante los últimos 20 meses. Además, debería repensar la estrategia de inversión pública para alejarse de la lógica de los megaproyectos para consolidar proyectos regionales que tengan como resultado, más que la mera creación de empleos, el desarrollo de infraestructura social, sobre todo en materia de salud, educación y cuidados.

Opinión Creo que el principal reto está en reactivar la inversión, que está no solamente por debajo del nivel prepandemia, sino por debajo del nivel que tenía al inicio de esta administración. Para ello, es necesario revertir las señales que se han enviado que generan incertidumbre como han sido cancelación de contratos y desaparición de reguladores autónomos. De aprobarse, la contrarreforma al sector eléctrico sería un grave retroceso. México está ante una oportunidad histórica de captar parte de la inversión que está perdiendo Asia, pero para ello es necesario cambiar las señales de incertidumbre que se han enviado.