Durante mayo de 2026, la tasa de participación laboral fue de 59% de la población de 15 años y más, con cifras desestacionalizadas. Esto representó una caída tanto en su comparación mensual como anual con (-)0.1 y (-)0.4 puntos porcentuales respectivamente.

Persiste un reto estructural relevante: la baja participación femenina. En mayo de 2026, la brecha de participación laboral entre hombres y mujeres se ubicó en cerca de los 28.7 puntos porcentuales.

La tasa de desocupación fue de 2.7% de la población económicamente activa en mayo de 2026, con cifras desestacionalizadas. Tanto para mujeres como hombres este indicador se encuentra en 2.7%. Refleja un aumento de 0.1 pp respecto a marzo y sin cambios en su comparación anual, esto para tanto la cifra general como para hombres y mujeres.

La tasa de subocupación se ubicó en 7.0% en mayo, con cifras desestacionalizadas. Esto implicó una disminución anual de (-)0.1 puntos porcentuales y sin cambios respecto a marzo. Este indicador se refiere a la población ocupada que tiene la necesidad y disponibilidad de trabajar más horas de las que su empleo actual le permite.

Para generar más empleos de calidad y tener una economía competitiva, las actividades secundarias son clave. Por ello, la Meta 3 del Plan México busca crear 1.5 millones de empleos adicionales en manufactura especializada y sectores estratégicos. A mayo de 2026 se observa un aumento de 167 331 personas ocupadas en las industrias manufactureras respecto a mayo de 2025, de acuerdo con la ENOE mensual. Aunque el dato anual mejora frente al observado en marzo, el reto sigue siendo sostener la creación de empleo en sectores estratégicos y de mayor valor agregado. Este sector tiene el mayor peso en la economía mexicana (cerca del 22% del PIB).
















