#PreguntaExpertos

15 de Noviembre del 2019

El Índice de Progreso Social México 2019, cuya primera edición se publicó este mes, presenta los resultados del desarrollo social en los estados del país. Sus resultados muestran que, aunque hay una relación entre el nivel de ingresos y el nivel de progreso social, no todos los estados con PIB per cápita alto logran traducirlo en mayor progreso social. ¿Por qué el crecimiento económico no siempre se traduce en mayor progreso y bienestar social? ¿Qué hace falta para lograrlo?

Esta semana nos ayudan a entender:

Opinión Otra razón - Más que de progreso social hay que hablar de bienestar de las familias, que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que puedan disponer, lo cual depende de que los proveedores del hogar tengan trabajo, de que el ingreso percibido sea suficiente, y de que el dinero preserve su poder adquisitivo, para lo cual se requiere, a manera de condición necesaria, más inversiones directas, mismas que se están contrayendo. El mejor "programa social" es el trabajo bien remunerado, no la redistribución del ingreso.

Opinión Otra razón - El mayor nivel de ingresos no necesariamente está vinculado al progreso social por dos razones: 1a. Se pueden conseguir mayores ingresos mediante el empleo en el sector informal (o evasor de impuestos y cuotas a la seguridad social) pero no se obtiene acceso a la seguridad social (IMSS, INFONAVIT y SAR), mientras que el empleo en el sector formal si los proveee. 2a. Falta de infraestructura pública en algunas entidades, desde centros de educación pública hasta servicios de agua y saneamiento, y seguridad, entre otros. La dispersión de la población en zonas poco urbanizadas o relativamente aisladas contribuyen a la disparidad entre nivel de ingresos y progreso social.

Opinión Otra razón - En principio es un poco de todo.
Los programas sociales no están bien diseñados, porque crean incentivos perversos que desvirtuan el objetivo inicial. Pero básicamente la falta de crecimiento económico es la principal razón, y no será sustituido por los programas sociales, que más bien son paliativos.
Uno de los niveles más bajos que tiene México es la inclusión social, debido a la alta desigualdad en todos los aspectos, de ingreso, de acceso a la salud, de educación superior, de acceso real a al justicia, de seguridad, etc.
Ello explica que estados con PIB per cápita relativamente alto, no necesariamente garanticen un bienestar de su población.

Opinión Otra razón - En general no hay suficientes bienes públicos para disminuir la exclusión: estado de derecho, movilidad, garantía de acceso a educación, salud, justicia en condiciones similares, etc.

Opinión Otra razón - Se requiere que el crecimiento económico vaya acompañado de inversiones públicas y privadas en necesidades básicas (alimentación, vivienda, seguridad), fundamentos del bienestar (educación y salud), así como oportunidades (derechos personales, inclusión, libertad).

Opinión Otra razón - El ingreso personal disponible es obviamente un factor de bienestar. Sin embargo no es suficiente.
Otros factores incluyen capital social en la comunidad (confianza en los demás, aceptación a la cooperación, etc.) lo cual en gran medida está determinado por la incidencia de delincuencia, la calidad de la infraestructura urbana, la cantidad y calidad de los servicios públicos urbanos (por ejemplo parques, instalaciones deportivas y culturales).
Otros determinantes son acceso a servicios educativos y de salud. Su bajo monto y sobretodo baja calidad implican menor progreso social.
Mejorar este tipo de bienes y servicios, que requieren un mejor diseño de programas y posiblemente más recursos, no solo incrementaría el ingreso de los individuos sino el nivel de progreso en cada comunidad.

Opinión Otra razón - No hay una sola cosa que falta, sino una combinación de muchos factores. Faltan programas sociales, bien diseñadas, con objetivos claros, que no sean clientelares. El gasto en educación no solamente es insuficiente, sino mucho más importante, carece de calidad. También influyen otros aspectos, como la falta de trabajos bien remunerados para la población de bajos recursos.

Opinión Otra razón - El PIB per capita no es un indicador de progreso social es sólo un promedio. El progreso social tiene que ver más con el acceso a oportunidades de educación, alimentación y salud que es lo que incide en la movilidad social.

Opinión Otra razón - El crecimiento medido como producción, PIB, per cápita o no, hay que entenderlo, solo mide producción. Cuántas sillas o cuántos camiones. Evidentemente eso no tiene que ver con progreso social.
Eventualmente mayor producción puede tener una correlación con el Progreso si se traduce en mayor empleo y mejores salarios.
Progreso social tiene que ver con mejor educación, mejores servicios de salud, y sí por supuesto, con más empleo y mejores salarios.
Al final se requiere más inversión en proyectos nuevos, son los que generan más empleo, y sin duda una política fiscal que cobre de mejor manera impuestos, que reduzca la evasión y una estructura del gasto público inteligente que logre seguridad social universal y educación de gran nivel. Es un proceso de colaboración entre gobierno y sector privado, con gran responsabilidad hacia la sociedad.

Opinión Otra razón - Hay una severa carencia en materia de análisis del bienestar. Bajo la limitada idea de que lo normativo no se presta para el análisis riguroso se llega a nociones muy deficientes de lo que lo mide. El Producto Interno Bruto es un ejemplo de una medida defectuosa del bienestar que no registra las ineficiencias del mercado ni lo que no pasa por él. El PIB tampoco registra la calidad de los servicios públicos, ni la desigualdad, ni la libertad efectiva de las personas ni el cumplimiento de derechos fundamentales, o la satisfacción individual, todo ello ligado al progreso de una sociedad. El PIB es apenas la base material para el planteamiento de políticas públicas que integren las múltiples dimensiones del bienestar, las cuales no se están llevando a cabo ni local ni nacionalmente.

Opinión Otra razón - El PIB no es una medida de bienestar, sino una variable de flujo que mide el nivel de actividad económica (bienes y servicios de uso final) de una economía, sea esta un país o una entidad federativa. El desarrollo social es un concepto más amplio, y el PIB per cápita mide de forma imperfecta solo uno de sus componentes (imperfecta porque no contempla los bienes y servicios que se producen en el hogar, al ser un promedio no toma en cuenta la distribución de los bienes y servicios, no considera externalidades como la contaminación ambiental, no considera que el PIB puede aumentar a través de sobreexplotar recursos naturales no renovables, etc.) Además, en el caso del PIB per cápita a nivel de entidades federativas o de cualquier otra unidad de medición subnacional al interior de un país, no se toma en cuenta que al haber migración de trabajadores entre entidades el PIB per cápita no es una buena medida del desempeño económico de las entidades. Al respecto, véase el siguiente artículo:
http://focoeconomico.org/2018/04/16/8457/

Opinión Otra razón - En la medida en la que el PIB per cápita es un promedio no tendría porque reflejar progreso y bienestar social. Un estado con menos PIB per cápita pero donde la riqueza tenga una distribución más equitativa tendrá probablemente mayores posibilidades de tener progreso y bienestar social. Muchos de los estados mas ricos del país como Nuevo León son además más homogéneos que entidades como Estado de México. Los programas sociales tendrían que venir a atender problemas específicos con resultados específicos y estar ahí solo hasta que el problema se resuelva. Sin embargo, los programas sociales son generalizados, responden muchas veces a intereses, clientelas y a inercias de antaño.

Opinión El gasto en infraestructura es insuficiente - La respuesta es una combinación de todas las razones expuestas (se deberían poder seleccionar todas) sin embargo, faltan otras igualmente importantes como
Falta de Estado de derecho. Sin que se aplique la ley y se reduzca la impunidad será imposible avanzar. Esto va de la mano de las mejoras necesarias al poder judicial.
Separación entre los ciclos de política pública y la regulación para poder perseguir una visión de largo plazo que promueva la competencia y maximice las opciones y condiciones para los consumidores.