📆 Esta semana en México, ¿cómo vamos?   |    Martes 01 de marzo: Celebración 10 años de México ¿cómo vamos? / Fecha limite Pre-criterios 2026 / 🚦 Encuesta Banxico, marzo 2025 / Remesas, febrero 2025    |    Miércoles 02 de abril: 🇺🇸 Anuncio de aranceles recíprocos y política comercial de EUA    |    Jueves 03 de abril: Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo, enero 2025 / Consumo privado en el mercado interior, enero 2025 / 🇲🇽 Respuesta de México a los aranceles anunciados por EUA    |    Viernes 04 de abril: Confianza del consumidor, marzo 2025 / 🇺🇸 Nómina no agrícola, marzo 2025    |    Descarga nuestro calendario económico aquí.

#PublicaciónMCV

Del mito a la realidad: el peso de la informalidad en los sectores productivos

image
Ilustración: Eréndira Derbez

Los altos y persistentes niveles de informalidad laboral en nuestro país son una de las principales fallas estructurales de la economía mexicana. Históricamente, las personas con un empleo informal han sido la mayoría de la población ocupada. Esto ha significado que más de la mitad de las personas trabajadoras no cuenten con la seguridad social o protección legal e institucional correspondiente a lo que laboran. Además, se enfrentan a un estigma constante que, en realidad, está basado en prejuicios e imprecisiones.

La informalidad laboral no es un concepto monolítico o una situación homogénea. Tampoco es un privilegio o el resultado de una decisión individual. En México, la informalidad laboral está presente en el sector formal e informal de la economía, así como en todas las actividades económicas. Es una situación que afecta en mayor medida a las mujeres, a las personas con más hijos, a las personas con baja escolaridad, a las localidades pequeñas, a quienes trabajan por cuenta propia, a las micro, pequeñas y medianas empresas y a la región centro y sur del país. Además, tiene como consecuencia que, en promedio, las personas ganen la mitad de quienes cuentan con un empleo formal. Estos ingresos apenas alcanzan para adquirir 1.5 canasta básica en contextos urbanos. 

Este documento expande el trabajo iniciado en conjunto con Oxfam México para continuar entendiendo de forma más integral el estado de la informalidad laboral en nuestro país, titulado El laberinto de la informalidad: Mitos, trampas y realidades.

¿Qué es la informalidad laboral?

La informalidad laboral es aquella situación en la que una persona trabajadora no cuenta con seguridad social o protección legal e institucional correspondiente al tiempo trabajado. Esta visión se alinea con la definición de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que considera la informalidad laboral como cualquier trabajo remunerado, ya sea autoempleo o empleo asalariado, que no está registrado, regulado ni protegido por marcos legales o normativos. Esto incluye también el trabajo no remunerado realizado en una empresa generadora de ingresos. 

Al cuarto trimestre de 2024 (4T2024), el 54.5 % de la población ocupada se encuentra en un empleo informal y, por complemento, el 45.5 % de la población ocupada se encuentra en un empleo formal. Además, definimos cuatro tipos de informalidad laboral, según el tipo de unidad económica donde se realiza la labor: 1) empleo informal en el sector informal de la economía, 2) empleo informal en empresas, gobierno e instituciones (sector formal de la economía), 3) empleo informal en el ámbito agropecuario y 4) empleo informal en el trabajo doméstico remunerado. Al desagregar el 54.5 % de población ocupada en un empleo informal, encontramos que 28.6 % se encuentra en el sector informal, 13.0 % en empresas, gobierno e instituciones, 9 % en el ámbito agropecuario y 3.9 % en trabajo doméstico remunerado. No todo el empleo informal se concentra en el sector informal, sino que es un fenómeno que atraviesa a toda la economía en su conjunto.

Al desagregar a la población ocupada en un empleo informal por sexo, encontramos una brecha de 1.2 puntos porcentuales entre hombres y mujeres: el 55.2 % de las mujeres ocupadas se encuentran en un empleo informal, mientras que para el caso de los hombres es el 54.0 %. En los tipos de informalidad también se observan diferencias importantes: si bien es en el sector informal donde se concentra un mayor porcentaje de la población ocupada para ambos sexos, para el caso de los hombres, en segundo lugar, se encuentra el ámbito agropecuario, mientras que para el caso de las mujeres se encuentra el empleo informal en empresas, gobierno e instituciones. Finalmente, es importante mencionar la sobrerrepresentación de las mujeres en el empleo informal en el trabajo doméstico remunerado: el 8.6 % de las mujeres ocupadas se encuentran en este tipo de empleo, mientras que para el caso de los hombres solo es el 0.5 %. 

Sectores

Respecto a los 20 sectores que componen a nuestra economía de acuerdo con el Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte (SCIAN), se puede observar que los cinco sectores donde el porcentaje de la población ocupada en un empleo informal es mayor son agricultura, ganadería, aprovechamiento forestal, pesca y caza (85.3 %); otros servicios (82.9 %) -en otros servicios está considerado el trabajo doméstico remunerado-; construcción (78.3 %); servicios de hospedaje y preparación de alimentos y bebidas (70.4 %); y comercio al por menor (63.6 %). Por otra parte, los cinco sectores donde el porcentaje de la población ocupada en un empleo formal es mayor son servicios corporativos (96.6 %), servicios financieros y de seguros (89.2 %), generación y distribución de electricidad, suministro de agua y gas (89.1 %), información en medios masivos (87.7 %) y servicios educativos (84 %).

Evolución en el tiempo

Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la población que trabajaba en un empleo informal pasó de 24.5 millones de trabajadores en el primer trimestre de 2005 a 32.4 millones para el cuarto trimestre de 2024, consecuente al aumento de la población en dicho periodo. Sin embargo, si analizamos la cantidad de trabajadores informales como proporción de la Población Económicamente Activa Ocupada (PEAO), esta proporción ha disminuido en 4.6 puntos porcentuales, pasando de 59.1 % a principios de 2005 a 54.5 % a finales de 2024.

Históricamente, la cantidad de empleos formales ha sido menor que la cantidad de empleos informales, tanto de manera absoluta como relativa; no obstante, desde 2005 ha habido un proceso de transición de la población ocupada de empleos informales hacia empleos formales. 

Al desagregar según los tipos de informalidad laboral, se puede observar una tendencia a la baja en el ámbito agropecuario (reducción de 4.3 puntos porcentuales) y en empresas, gobierno e instituciones (reducción de un punto porcentual), mientras que en el sector informal se observa un ligero incremento de 0.6 puntos porcentuales y el trabajo doméstico remunerado permanece constante. Es importante mencionar que de la reducción total de 4.6 puntos porcentuales en el empleo informal desde 2005, 4.3 puntos se explican por la reducción en el ámbito agropecuario. 

Además de la evolución general, es importante conocer cuáles son los sectores de la economía donde la informalidad laboral es mayor a lo largo del tiempo y, sobre todo, identificar aquellos donde se observa un incremento en el porcentaje de la población ocupada en un empleo informal.

En la siguiente figura se puede observar que en actividades gubernamentales y de organismos internacionales, generación y distribución de electricidad, suministro de agua y gas, servicios corporativos, servicios educativos, servicios de hospedaje y preparación de alimentos y bebidas; y otros servicios se observa un incremento, mientras que en el resto de sectores, una reducción en el porcentaje de la población ocupada en un empleo informal. 

¿Dónde se crearon más empleos formales?

Como se adelantaba en la sección Evolución en el tiempo del presente documento, hay un crecimiento natural de la población ocupada en un empleo formal o informal consecuente al propio crecimiento de la población del país; sin embargo, es importante medir qué tanto se separa la evolución de estos dos tipos de empleo de la evolución general de la población en edad de trabajar. 

Para entender la magnitud de esta separación, creamos una serie de índices donde fijamos a la población en edad de trabajar (población de 15 años y más) y la población ocupada en los tipos de empleo y tipos de informalidad al nivel observado en el primer trimestre de 2005 (índice 1T2005 = 100). En la siguiente figura se pueden rescatar al menos tres resultados principales; el primero es que existe un mayor crecimiento de la población ocupada en un empleo formal que lo que se observa para la población en edad de trabajar o la población ocupada en un empleo informal, además, el crecimiento de la población ocupada en un empleo informal es menor al observado en la población en edad de trabajar (mayor de 15 años). 

El segundo resultado importante es que, al desagregar el empleo informal en los cuatro tipos de informalidad laboral, se puede observar que el crecimiento de la población ocupada informal en el sector informal y en el trabajo doméstico remunerado es superior al de la población en edad de trabajar, mientras que el crecimiento de la población ocupada informal en el ámbito agropecuario y en empresas, gobierno e instituciones es inferior al observado en la población en edad de trabajar. En el caso específico de la población ocupada informal en el ámbito agropecuario se observa incluso una caída absoluta en el nivel de empleo respecto al 1T2005. 

El tercero está relacionado a las diferencias en los impactos en el empleo de las dos crisis económicas que ocurrieron entre 2005 y 2024: la crisis financiera de 2008 y la crisis COVID-19 en 2020. La primera diferencia radica en la profundidad del impacto; como consecuencia de la crisis financiera de 2008, se invierten las tendencias de crecimiento del empleo formal y del informal. Antes de la crisis, el crecimiento de la población ocupada en un empleo formal era mayor que el correspondiente a la población ocupada en un empleo informal, posterior a la crisis, el crecimiento de la población ocupada en un empleo informal es mayor y el crecimiento de la población ocupada en un empleo formal se encuentra incluso por debajo del crecimiento de la población en edad de trabajar. Hasta el 4T2013, el nivel de empleo de las poblaciones ocupadas en un empleo formal e informal vuelve a encontrarse, a partir de este trimestre el crecimiento de la población ocupada en un empleo formal es mayor al de la población ocupada en un empleo informal. En el caso de la crisis COVID-19 se observa una caída profunda y generalizada (independiente del tipo de empleo o tipo de informalidad) en el nivel de empleo.

La segunda diferencia importante es la relacionada a la prolongación de la crisis, en específico respecto al empleo formal. Mientras que en la crisis financiera le tomó al empleo formal 8 trimestres volver al mismo nivel previo a la crisis, en el caso de la crisis COVID-19 tomó 5 trimestres (a pesar del mayor impacto de la crisis, donde el empleo formal cayó 7 % entre el 1T y el 3T del 2020).

En términos de empleo, en específico el formal, la crisis COVID-19 fue mucho más profunda (en el corto plazo) que la financiera, mientras que, en prolongación, la crisis financiera fue mucho más longeva que la de COVID-19. 

Una vez planteadas estas diferencias entre la evolución de la población ocupada en los distintos tipos de empleo y tipos de informalidad laboral, es importante conocer la evolución de la población ocupada en un empleo formal en los distintos sectores de la economía respecto a la evolución general de la población en edad de trabajar.

Los cinco sectores de la economía donde se observa un mayor crecimiento de la población ocupada en un empleo formal respecto al crecimiento observado en la población en edad de trabajar son servicios corporativos, servicios de apoyo a los negocios y manejo de desechos, servicios profesionales, científicos y técnicos, transportes, correos y almacenamiento y servicios financieros y de seguros. Es importante mencionar que en estos cinco sectores la evolución de la población ocupada en un empleo formal es superior a la evolución de la población ocupada en un empleo informal. 

Por otro lado, en sectores como actividades gubernamentales y de organismos internacionales, generación y distribución de electricidad, suministro de agua y gas, minería y servicios educativos, el crecimiento de la población ocupada en un empleo formal se encuentra por debajo del crecimiento de la población en edad de trabajar. 

Además, es importante destacar la transformación de la informalidad en los sectores vinculados al comercio exterior a partir de la apertura comercial. Este proceso comenzó con la adhesión de México al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés) en 1986, se consolidó con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994 y se fortaleció con la modernización del acuerdo bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2020.

En particular, la integración de México a las cadenas de valor de Norteamérica ha contribuido a reducir la informalidad en sectores clave. Entre 2005 —cuando entró en operación la ENOE— y 2024, la proporción de la población ocupada en empleos informales disminuyó significativamente en actividades estrechamente ligadas al comercio exterior: comercio al por mayor (-7.8 puntos porcentuales), industrias manufactureras (-5.9 puntos porcentuales, sector que representa una quinta parte de la economía y concentra el 23% del empleo formal en México al 4T2024), servicios financieros (-7.6 puntos porcentuales) y transporte, correos y almacenamiento (-13.1 puntos porcentuales).

Estos resultados reflejan el papel de la apertura comercial en la estandarización de condiciones laborales dentro del bloque regional, reduciendo la informalidad en los sectores vinculados, en contraste con otros sectores de la economía, sobre todo los orientados principalmente al mercado interno como actividades gubernamentales y de organismos internacionales, generación y distribución de electricidad, suministro de agua y gas, otros servicios (excepto actividades gubernamentales), servicios de hospedaje y preparación de alimentos y bebidas, servicios de salud y asistencia social y servicios educativos donde el crecimiento de la población ocupada en un empleo informal es mayor que para la población ocupada en un empleo formal, de ahí la importancia de diseñar e implementar políticas públicas que fomenten la formalización de la población ocupada en los distintos grupos de la población y sectores de la economía.

Descargar

Para saber más sobre informalidad laboral, sus mitos y la desigualdad de ingresos asociada al tipo de empleo consulta El laberinto de la informalidad: Mitos, trampas y realidades.

Suscríbete a nuestro
newsletter

Enviamos nuestro boletín con la información económica más relevante, el análisis, los contenidos multimedia, la opinión de nuestros expertos, y más, todos los lunes.

Ver archivo