#BlogAnimalPolítico

El reto para los profesores

  • A los jóvenes les esperan muchos años de lucha por salir adelante, vivirán en un país con un alto índice de desempleo y una economía deteriorada. Si no les damos las herramientas que necesitan para enfrentar la situación futura, los estaríamos enviando a la guerra sin fusil.
image
FOTO: MICHAEL BALAM/CUARTOSCURO.COM

Mucho se ha hablado del problema de la educación a distancia para los alumnos, pero también ha sido un enorme reto para los profesores de todos los niveles.  Los profesores tuvimos que adaptarnos de la noche a la mañana, aprender nuevas tecnologías, cambiar nuestros métodos de enseñanza. La mayoría de los profesores tuvimos que adaptar espacios en casa para poder trabajar, constantemente pedimos ayuda a nuestros hijos y amigos para aprender a usar paquetes y plataformas, muchos hasta pagamos de nuestro bolsillo nuevos equipos de cómputo, tabletas e internet para poder dar clases.

Al principio de la pandemia, los profesores terminábamos agotados después de cada clase. Había que lidiar con la tensión y malestar de algunos alumnos, trabajar con el temor de que en cualquier momento se podía ir el internet o presentar alguna falla técnica; trabajábamos día a día con la constante preocupación de que los alumnos se sintieran cómodos y mantuvieran la atención en clase y, por supuesto, el miedo a ser grabados.

Un año después, es más fácil para la mayoría de los profesores. Hemos aprendido, muchos alumnos han tenido una respuesta excepcional hacia nosotros, a cada rato nos ayudan y nos muestran su agradecimiento por el esfuerzo.  Incluso conozco profesores que han descubierto varias bondades de la educación a distancia. Pero no podemos parar ahí.  El reto para los profesores en el 2021 es mucho más grande de lo que fue en el terrible 2020. Permítanme explicar.

La pandemia trajo rezago económico en la mayoría de los países. Muchos gobiernos optaron por proteger a las familias otorgando algún tipo de ayuda a consumidores y a empresas. Por ejemplo, el gobierno de Irlanda apoyó a las empresas pagando los salarios de todos sus empleados siempre y cuando permanecieran cerradas. Este apoyo permitió que los trabajadores realmente se quedaran en casa y que no quebraran las empresas. Al término del confinamiento, las empresas pudieron reanudar sus labores, no hubo despidos masivos y la economía podrá recuperarse de manera rápida.

En México la historia es muy diferente. El deterioro de la economía inició con la cancelación del NAIM. Las decisiones de política del gobierno provocaron que el crecimiento del PIB fuera cada vez más incipiente y la recesión llegó meses antes que la pandemia. Precisamente porque el país no se encontraba en un momento de fortaleza económica es que era indispensable ayudar a las familias buscando maneras para garantizar su fuente de ingreso, su empleo. Como se observa en la gráfica del Indicador Global de la Actividad Económica publicado por el INEGI, y que me permití completar con algunas flechas, el punto más bajo en la actividad económica en México se presentó, por obvias razones, cuando empresas, tiendas y negocios se mantuvieron cerradas.

El aumento que se observa a partir de mayo 2020 es la simple consecuencia de reabrir negocios como tiendas, restaurantes y estéticas. A partir del verano 2020, los aumentos en la actividad económica fueron cada vez menores y, lamentablemente, para finales de año se frenaron en un nivel muy lejano al que teníamos en el 2018.

Es muy preocupante el futuro para los mexicanos. Estamos ante la peor crisis de los últimos 100 años. La mayoría de los indicadores van de poco alentadores hasta aterradores. Miles de empresas, sobre todo micro y pequeñas, han cerrado provocando que miles de personas perdieran su fuente de ingreso. La inversión en México, uno de los más claros indicadores en términos de lo que nos espera, ha caído desde octubre 2018 y no parece que pueda recuperar un rumbo ascendente. Los datos del CONEVAL muestran que ha aumentado de manera escandalosa el número de personas en situación de pobreza.

Es aquí donde entra el verdadero reto que tenemos los profesores en el 2021: los profesores debemos trabajar con todas nuestras fuerzas para preparar lo mejor posible a nuestros alumnos.  Junto con los estudiantes de hoy hemos de trabajar para recuperar el bienestar de los mexicanos.

Por supuesto que es difícil dar y tomar clases en línea, pero no podemos conformarnos con cubrir las horas de clase sin garantizar que los alumnos realmente aprendan. A los jóvenes les esperan muchos años de lucha por salir adelante, vivirán en un país con un alto índice de desempleo y una economía deteriorada.  Si no les damos las herramientas que necesitan para enfrentar la situación futura, los estaríamos enviando a la guerra sin fusil.

El reto para los profesores es asegurarnos que nuestros alumnos estén realmente preparados para que ellos puedan salir adelante y, si tenemos suerte, nos ayuden a trabajar para que nuestro México también salga adelante.

Te invitamos a leer el artículo en Animal Político.

Bárbara Carrillo (@BarbCarrillo27) es Profesora en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).PUBLICIDADLo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

Suscríbete a nuestro
newsletter

Enviamos nuestro boletín con la información económica más relevante, el análisis, los contenidos multimedia, la opinión de nuestros expertos, y más, todos los lunes.

Ver archivo