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La inflación está con todo, ¿deberíamos estar previniendo para “la cuesta de enero”?

  • Vamos a cerrar el año con una inflación entre 6.6 y 6.8% anual. ¿Y esto cómo nos pega? ¿Qué podemos hacer con nuestras finanzas para evitar una cuesta de enero del terror?
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FOTO: GRACIELA LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

Todo apunta a que la cuesta de enero del 2022 estará más ruda que de costumbre y que este es un buen momento para que empieces a organizarte para no hacerla más empinada de lo que ya viene para tu bolsillo.

¿Y eso? Bueno, desde abril la inflación se disparó y no se le ven ganas de bajar: en octubre la inflación llegó a 6.24% anual y los pronósticos son que cierre el año entre 6.6 y 6.8% anual, de acuerdo con la Junta de Gobierno del Banco de México y los analistas del sector privado.

Para que te des una idea, el objetivo del Banco de México para mantener la estabilidad y el poder adquisitivo del dinero es que la inflación esté en 3% +/-1; o sea, mínimo 2% anual y máximo 4% anual. Estamos en el doble del ideal.

Cuando la inflación está muy alta, una de las “herramientas” que los gobiernos tienen para controlarla son las tasas de interés, que es el costo al que ellos le prestan dinero a los bancos y también el que pagan a los inversionistas porque le presten al país.

Durante la pandemia, el Banco de México y en general los bancos centrales del mundo decidieron bajarlas para reactivar la economía -con esta idea de que con tasas bajas fluye más el crédito y la gente consume más-, en México bajó de 8.25% anual en 2019 a mínimos de 4% anual para inicios de este año.

Pero al ver que la inflación se descontrolaba empezaron a subir las tasas de interés. En noviembre el Banco de México subió la tasa de referencia de 4.75 a 5% anual y se esperan otros 25 puntos base para cerrar el 2021.

Lo primero que hacen los gobiernos para tratar de controlar la inflación es subir las tasas de interés. La tasa es el costo del dinero: entre más altas, más caro el crédito y entre más baratas, más accesibles.

El tema es que como las causas de la inflación están ligadas a que la pandemia causó muchas interrupciones en las cadenas de suministros de los productos (puertos y fábricas cerradas o a menor capacidad), el aumento en el precio de los combustibles y sequías que afectaron a los granos… tampoco es que con la subida de tasas se fuera a controlar, y es muy probable que aunque sigan incrementándose, sea más lento.

Si quieres leer más detalles sobre las causas de la inflación, checa esta nota.

¿Y esto cómo nos pega? ¿Qué podemos hacer con nuestras finanzas para evitar una cuesta de enero del terror?

  • Seguirán las subidas de precios en alimentos, insumos como la electricidad, el gas y la gasolina. No está de más que le des una revisada a tu presupuesto, hagas una mejor planeación de menús semanales para evitar desperdicio de comida y busques estrategias para reducir el consumo de energía como organizar mejor los trayectos y no dejar el arbolito de Navidad prendido toda la noche.
  • El crédito se encarecerá, especialmente para las tasas variables, entonces no es tan buena idea dar el tarjetazo ante algo que realmente no necesitas, por mucho que esté de oferta (acuérdate, si no lo necesitas y no lo habías planeado, no es ahorro, es “gasto con descuento”).
    Acabamos de “saltar” el Buen fin, pero vienen otras tentaciones como el Black Friday, Cybermonday, las ventas nocturnas, las rebajas de enero…
    También evita a toda costa esas promociones de “compre ahora y sufra en febrero” (o hasta marzo) porque si en fin de año que hay recursos extra como aguinaldo o bonos no te alcanza para las compras, ¿qué te hace pensar que en ese momento sí lo lograrás con tu ingreso regular y subidas de precios?
  • Por el otro lado, la subida de tasas hará que te paguen un poco más las inversiones en instrumentos de deuda como cetes, depósitos a plazos de Bancos o Sofipos y los fondos de inversión de deuda.
    Por el momento, como irán subiendo las tasas, debes considerar quizás meterte en plazos más cortos, y también saber que estarán pagando tasas reales negativas, es decir, que no le ganen a la inflación. Si quieres obtener mayores rendimientos, necesitas diversificar en otro tipo de instrumentos como udibonos y fondos de tasa real, bolsa, Fintech, metales, etc…, pero obviamente para esto primero tienes que analizar si aplica para las metas que tienes con ese dinero.
  • Cuida tus gastos de fin de año. Normalmente no hacemos un presupuesto para esto, cocinamos para que quede recalentado como para tres meses, en los regalos confundimos cariño con precio y al recibir el aguinaldo lo gastamos en salidas y gustitos, en lugar de planear qué hacer con él y separar una parte para mejorar nuestra salud financiera.
    No seré la ilusa “grinch” que te diga que ahorres todo tu aguinaldo o solo lo uses para pagar deudas, pero sí sería bueno que una parte -10, 20 o 30%- la separes para estos objetivos y que la cuesta de enero sea menos pesada.

Muchos economistas consideran que la inflación es el peor impuesto porque le pega al valor de tu dinero. Y aunque al ser un tema externo no podemos hacer mucho de forma individual para que baje, sí puedes aprender más sobre ella y otros conceptos económicos como las tasas de interés, para usar esa información a tu favor  e ir previendo qué puedes hacer para reducir su impacto en tus finanzas.

Te invitamos a leer este artículo en Animal Político.

Sofía Macías es especialista en educación financiera, autora de Pequeño Cerdo Capitalista y experta de México, ¿cómo vamos?

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