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¿Líder nacional o lideresa mundial?

  • La primera ministra de Barbados, Mia Amor Mottley, está clara en que si no se solucionan los temas de seguridad y financiamiento de su población, y de aquellos en situaciones similares, será imposible cumplir la meta 2030 de acción climática a nivel mundial.
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FOTO: SRE/CUARTOSCURO.COM

La IX Cumbre de las Américas se celebró del 8 al 10 de junio de 2022 en Los Ángeles, Estados Unidos de América. En estas reuniones periódicas se congregan los jefes de Estado y de Gobierno de los estados miembros para debatir temas compartidos y comprometerse a acciones concertadas a nivel nacional y regional con la finalidad de atender los desafíos que enfrentan los países de las Américas.

La primera reunión de este grupo fue en diciembre de 1994 y hasta este junio de 2022 se han realizado nueve ediciones. Asisten, en calidad de observadores, titulares de instituciones como la Organización de los Estados Americanos, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe, la Organización Panamericana de la Salud, el Banco Mundial, la Organización Internacional del Trabajo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, entre otros; también buscan la inclusión de representantes de la academia, de la sociedad civil y del sector privado.

De esta última sesión, a la cual no asistió el presidente Andrés Manuel López Obrador por la exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua, y que el presidente Biden evitó incluir debido a ser naciones que acusa de no tener espacios democráticos y violar los derechos humanos, me gustaría resaltar la claridad, el poder, la valentía y el alcance de la intervención de la primer ministra de Barbados, Mia Amor Mottley. Además de ostentar tal cargo, también es ministra de Finanzas, Asuntos Económicos e Inversión, Cultura, CARICOM, Desarrollo, Seguridad Nacional y Servicio Público.

Antes, baste señalar que Barbados es un país e isla caribeña con casi 288 mil habitantes (poco más de un tercio de la población de Colima, el estado más pequeño de todo México; una isla con 38 km2 menos de superficie que la Isla de Cozumel). Este país fue colonizado por los ingleses a principios del siglo XVII. Hace poco más de 350 años fueron el productor de azúcar número uno del mundo y reinaba la esclavitud; hasta hace 79 años lograron el derecho al voto universal y, apenas en noviembre del 2021, se convirtieron en República e Isabel II dejó de ser jefa de Estado de la isla.

Paradójicamente, aunque sea considerado un país de ingresos altos, no pueden tener acceso a préstamos por parte del Banco Mundial ni a negocios sustanciales, ya que aluden a que “es un país muy pequeño”. Pequeño o no, los planteamientos de Mia Amor Mottley fueron arrasadores:

  1. Exigir seguridad alimentaria para el 67 % de la región que está en riesgo. Aludió a que este no es un problema exclusivo de su país, es un problema mundial y que no estaba considerado en la agenda del evento.
  2. Exigir seguridad energética. Tan solo en los primeros cuatro meses de 2022 invirtieron 455 millones de dólares en combustible, cuando en los últimos cuatro años habían invertido 230 millones de dólares y los precios siguen subiendo ¿el motivo?  La erupción de un volcán. Existen países con exceso de energía y ellos no son, por lo que necesitan crear alianzas para comprarles a aquellos que están en mejor posición.
  3. Financiamiento. K. Harris, vicepresidenta de los Estados Unidos, se comprometió a facilitar el desarrollo de infraestructura en energías renovables, a través del financiamiento con el Banco Mundial… ¿en serio? (ella se cuestiona), ya que sabe que existen proyectos necesarios que no tendrán un rendimiento de inversión y que sólo el Estado puede (y debe) financiarlos. Por ejemplo, a su gobierno le costará 100 millones de dólares la reconstrucción de hogares que destruyó el huracán Elsa; 90 % de la población que tendrá esos hogares viven en pobreza y 95 % de ellos no tienen acceso a un seguro médico. Ella alude a la necesidad de un nuevo esquema financiero que incluya cláusulas que contextualicen a cada país (p.e. cláusulas pandémicas o de desastres climáticos).

Esta mujer está clara en que si no se solucionan los temas de seguridad y financiamiento de su población, y de aquellos en situaciones similares, será imposible cumplir la meta 2030 de acción climática ¡a nivel mundial! Ella sensibilizó al presidente Biden, y el resto de participantes en la cumbre, en que su población vive día a día al límite. Incluso, no tuvo miedo ni “pelos en la lengua” para cuestionar (especialmente al organizador, presidente Biden) que tres países no hubiesen estado invitados a la cumbre y exigir que, más allá de discursos, se tomen acciones reales para atender los riesgos que padecen los países peninsulares.

Mía Amor Mottley señaló que su lenguaje es el lenguaje de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y de República Dominicana: “el deber de garantizar que se sepa con claridad quién y qué se hará en el corto plazo”.

¿A qué líder preferimos? ¿A aquél que prefiere no asistir o a aquella que levanta la voz de frente?

¿A qué líder preferimos? ¿A aquél que, mediante su representante, pide que para la siguiente cumbre existan respuestas o a aquella que exige en el corto plazo y determinando quién y qué se realizará?

Estados Unidos es el principal destino de nuestras exportaciones, con más del 80 % de todo lo que exportamos. El sector automotriz es el más relevante: en 2019 el 28 % de las importaciones de productos mexicanos provenían de este sector (entre automóviles, vehículos para mercancías, autopartes, tractores, remolques y carrocerías). Si bien al interior del país existen diferencias sustanciales, vale mucho resaltar el privilegio de que no estamos en el nivel de vulnerabilidad en el que se encuentra Barbados, o cualquier otra isla del caribe. Aún sabiendo estas pocas cifras, la mayor parte del discurso de México en la cumbre citada fue sobre la historia de países excluidos a lo largo de los últimos 10 años. No digo que no sea relevante, pero hay más temas.

Yo aspiro a ser lideresa.

Te invitamos a leer este artículo en Animal Político.

* Tania Martínez es mujer mexicana, economista, comunicóloga, project manager en México, ¿cómo vamos?, maestra de yoga y amante de los michis y lomitos.

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