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Lineamientos para la Política Económica de México

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FOTO: VICTORIA VALTIERRA/CUARTOSCURO.COM.

El crecimiento económico es una condición fundamental y necesaria para lograr el desarrollo económico y social de un país. El crecimiento permite generar de manera sostenible empleos bien remunerados. Facilita la inclusión y la movilidad social. Asimismo, genera mayor capacidad para que las haciendas públicas recauden los recursos que permitan sustentar un sistema de seguridad social que genere acceso a la población a servicios públicos fundamentales.

Las economías con elevados niveles de PIB per cápita presentan también altos niveles de bienestar y desarrollo social. En China, la tasa de crecimiento económico entre 1978 y 2021 promedió más de 9 por ciento real anual y más de 800 millones de chinos salieron de la pobreza.[1]

Una de las características más notables de la economía mexicana en las últimas décadas ha sido su baja tasa de crecimiento económico. Entre 1980 y 2019, el PIB per cápita de México solo aumentó 30% en términos reales, muy por debajo de una muestra variada de países.

La razón fundamental del bajo crecimiento económico de México es el prácticamente nulo y, en ocasiones, negativo crecimiento en productividad.  En una comparación de 38 países durante el periodo 1990 a 2014, se muestra que México ocupa el cuarto peor lugar con un crecimiento negativo de la productividad total de los factores de -0.8% promedio anual en el periodo.[2]

Varios países que han tenido un desarrollo económico significativo han establecido políticas económicas articuladas bajo un objetivo central. Así sucedió en México durante el Desarrollo Estabilizador 1958-1970. En esos años se tomó la decisión de que el eje articulador de la política económica sería generar y mantener la estabilidad económica. Los resultados fueron muy positivos. Durante el periodo de 1958 a 1970, la economía mexicana creció a una tasa promedio anual de 6.8% real y el PIB per cápita lo hizo a una tasa real de 3.4% anual. La inflación durante el periodo fue prácticamente la misma que en Estados Unidos con un promedio de 2.5% anual.[3]

En el México actual, el eje rector de la política económica debe ser la generación de un crecimiento económico vigoroso y sostenible. La variable específica por promover debe ser la productividad. Las políticas públicas se deberán diseñar, ejecutar y evaluar a la luz de que tengan un impacto positivo sobre la productividad. Los dos pilares que deben ser el centro del esfuerzo productivo del país y que están interrelacionados entre sí son: Estado de Derecho y competencia económica.

Respecto al Estado de Derecho, la prioridad fundamental es que el Estado sea capaz de garantizar la paz y la seguridad de los ciudadanos. La criminalidad afecta directamente el bienestar de la población y también genera un impacto muy negativo para la economía. Un estudio reciente del Fondo Monetario Internacional estima que, si la tasa de homicidios en México se redujera a la media internacional, la tasa de crecimiento económico en nuestro país aumentaría 1.8 puntos porcentuales.[4]

La competencia intensa entre agentes económicos, incluidos los entes públicos, es uno de los motores fundamentales de la productividad y de la innovación. La experiencia internacional muestra cómo la mayor competencia económica es el principal factor de incremento en productividad en países que han alcanzado un elevado y sostenible crecimiento económico.[5]

Bajo esta perspectiva, no existe una dicotomía entre Estado fuerte y mercado vigoroso. Por el contrario, un mercado competitivo con piso parejo y reglas claras requiere de un Estado fuerte. Desarrollar y operar un Estado con estas características es más difícil y mucho más importante que un gobierno que se dedique a tratar de proveer bienes y servicios por doquier.

El crecimiento económico y la productividad deben ser los ejes rectores de diversas áreas de las políticas públicas como son finanzas públicas, servicio civil de carrera, salud, educación, programas sociales, energía, emprendedurismo e integración con la economía internacional, entre muchas otras. A continuación, se presentan solamente algunos ejemplos.

  1. Finanzas Públicas y Reforma Fiscal. El principal reto es lograr que el gasto público tenga un uso más eficiente y productivo en términos sociales. También existe un reto de sostenibilidad de las finanzas públicas. Un gasto público más productivo puede ser un factor importante para promover un crecimiento económico más elevado. A su vez, un mayor crecimiento genera mayores ingresos tributarios. Por ejemplo, si la economía crece al 2 por ciento real anual durante 6 años los ingresos tributarios aumentarían en 12.6 por ciento; pero si el crecimiento en el periodo fuera de 6 por ciento anual, el aumento en los ingresos tributarios sería de 41.9 por ciento.[6]

En caso de que aun con mayor crecimiento económico se requiriese una reforma fiscal recaudatoria es importante que ésta ocurra una vez que se haya avanzado sustancialmente en la eficientización del gasto público. De lo contrario, se corre el riesgo de que los mayores ingresos sean capturados por quienes se benefician del gasto actual y ello haga aún más difícil la reestructura del gasto. En los temas de finanzas públicas, el orden de los factores sí altera el producto.

Llevar a Pemex a niveles de productividad de empresas internacionales tendría impactos muy positivos sobre los ingresos públicos y sobre el abasto energético del país. Un buen ejemplo a seguir es Equinor, la empresa petrolera de Noruega que es propiedad del Estado Noruego en 67%. A lo largo de las últimas décadas, la producción de Equinor ha sido relativamente similar a la de Pemex. En 2022 la contribución neta de Pemex al erario mexicano fue de 0.6% del PIB.[7] En ese mismo año, Equinor tuvo una generación total (impuestos pagados más utilidad neta) por 80,900 millones de dólares. Esta cifra es equivalente al 5.1% del PIB de México en 2022.[8]

  • Servicio Civil. Un gobierno con alta productividad y eficacia requiere de funcionarios públicos bien preparados, con objetivos claros, que rindan cuentas y que se encuentren bien remunerados. Las contrataciones y ascensos de funcionarios públicos deben darse de acuerdo con su preparación y capacidad y en consistencia con los resultados de su desempeño. Los sueldos y compensaciones deben ser lo suficientemente competitivos para atraer y mantener talento en el gobierno. No hay peor ahorro en el sector público que reducir los sueldos de los funcionarios públicos arbitrariamente. Una mala decisión de un funcionario puede costar centenas o miles de veces su compensación, y viceversa.
  • Sector Salud. El reto principal de la reestructura en el sector salud no está en su forma de financiamiento sino en generar una estructura organizativa y de incentivos adecuada para que los muy diversos agentes que participan en el sector provean servicios de la mayor calidad posible con un uso eficiente de los insumos disponibles y con la mayor cobertura factible.
  • Programas Sociales. Los datos muestran que en los últimos años la efectividad de los programas sociales se redujo considerablemente. Entre 2018 y 2022, el efecto en reducción de pobreza por cada peso transferido a la gente en programas sociales disminuyó 31%.[9] Los programas sociales deben diseñarse para ser más productivos en reducir la pobreza y permitir que las personas accedan a empleos bien remunerados y a un desarrollo personal digno.
  • Emprendedurismo e Innovación. El emprendedurismo y la innovación tecnológica están transformando y aumentando la productividad de importantes sectores de las economías a nivel mundial. En México conviene reducir al mínimo las barreras de entrada a nuevos competidores en todos los sectores. Se debe facilitar la movilidad de recursos productivos para que, en aquellos sectores donde las nuevas tecnologías llegaran a no ser complementarias con los factores existentes de producción, los recursos excedentes puedan desplazarse y emplearse productivamente en otras áreas de la economía.
  • Integración con la Economía Internacional. Durante décadas México se ha ido gradualmente integrando económicamente con Norteamérica. El país debe transformar su atractivo vía el fortalecimiento de su marco institucional tanto interno como de respeto y ejecución de los tratados internacionales y hacia la modernización tecnológica que nos convierta en una potencia media con alta tecnología y alta productividad que permita generar y mantener niveles elevados de empleo bien remunerado.

*Agradezco el apoyo en la investigación de Mario Rodríguez Heredia y Carlos Herrera González. Cualquier error es responsabilidad del autor.

Te invitamos a leer este artículo en Animal Político.

Carlos Sales Sarrapy (@CarlosLSales) estudió la licenciatura en economía en el ITAM y es doctor en economía por la Universidad de Harvard. Fue profesor de finanzas públicas en el ITAM de 1994 a 2020. Actualmente es socio de Tactiv Asesores, una empresa de asesoría financiera y banca de inversión. Previamente trabajó en Presidencia de la República y en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Es miembro del Consejo de Directivo de la Fundación Harvard en México. Fue fundador y miembro del Consejo de Endeavor México.

Linkedin: Carlos Sales Sarrapy

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[2] De Gregorio, José. Productivity in Emerging-Market Economies: Slowdown or Stagnation? Peterson Institute for International Economics. Working Paper 18-12. Octubre 2018, p. 24.

[3] Ver: Ortiz Mena, Antonio. El Desarrollo Estabilizador: Reflexiones sobre una Época. Fondo de Cultura Económica. 1998.

[4] Blog del Fondo Monetario Internacional, citado por Alejandro Werner en Perspectivas Económicas, Georgetown Americas Institute, Enero 2024.

[5] La literatura que muestra un impacto positivo de la competencia sobre la productividad es amplia. Algunos ejemplos:

Bouis, Romain and R Duval. Raising Potential Growth After the Crisis: A Quantitative Assessment of the Potential Gains from Various Structural Reforms in the OECD Area and Beyond. Economic Department Working Paper no. 835. OECD 2011

Bourlès, Renaud et. al., Do Product Market Regulations in Upstream Sectors Curb Productivity Growth? Panel Data Evidence for OECD Countries. National Bureau of Economic Reasearch, Working Paper 16520. Noviembre 2010

Conway, Paul et. al., Regulation, Competition and Productivity Convergence. Economic Department Working Paper no. 509. OECD 2006

Holmes, Thomas y James Schmitz.  Competition and Productivity: A Review of Evidence.  Federal Reserve Bank of Minneapolis Research Department Staff, Report 439, Febrero 2010

Lewis, William. The Power of Productivity. The University of Chicago Press, 2004

[6] Supone una elasticidad de los ingresos tributarios al PIB de 1.

[7] La contribución neta de Pemex al erario se calcula como la suma de todos los derechos y contribuciones pagados por Pemex menos las aportaciones de capital (contabilizadas como ingresos) y subsidios que recibe del gobierno federal y menos su déficit financiero. Fuentes: Pemex y SHCP.

[8] Equinor, 2022 Integrated Annual Report y Censo Nacional del Gobierno Federal 2023, INEGI.

[9] De la Torre, Rodolfo. Desigualdad, Pobreza y Política Social 2022. Mimeo 2023, p. 6. 

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