Coahuila: rumbo a 2023

  • Si bien el proceso electoral de Coahuila se llevará a cabo en 2023, resulta interesante destacar algunos aspectos sobre el estado actual de la entidad.
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Ilustración: Ricardo Figueroa | Cortesía de Nexos

Con el semáforo epidemiológico en verde en todo el país y ante el aparente fin de la pandemia, los temas económicos, de seguridad y bienestar general de la población vuelven a ser la base de la discusión pública de cara a las elecciones locales. Si bien el proceso electoral de Coahuila se llevará a cabo en 2023, resulta interesante destacar algunos aspectos sobre el estado actual de la entidad.

Coahuila posee la décima economía más importante del país, la cual representa alrededor del 3.3 % del PIB nacional. No obstante, la tasa de crecimiento anual tuvo caídas importantes incluso antes del inicio de la pandemia. Tal como lo reportan los semáforos estatales elaborados por México, ¿cómo vamos?, la tasa de crecimiento anual en el cuarto trimestre de 2017 era de 4.7 %, misma que a partir de este periodo sufriría un descenso que se extendería hasta el segundo trimestre de 2019, periodo en el que se ubicó en -1.1 %. La caída abrupta en la economía estatal, ocasionada principalmente por la pandemia, tocó su punto más bajo en el segundo trimestre de 2020, cuando alcanzó una tasa de crecimiento del -25.7 %. A partir de este periodo la entidad tuvo una marcada recuperación económica, alcanzando una tasa de crecimiento anual del 26.9 % en el segundo trimestre de 2021, principalmente impulsada por la normalización del comercio internacional, esencialmente los intercambios comerciales con el mercado estadunidense, mercado al cual se dirigen aproximadamente el 89 % de las exportaciones de la entidad y del cual provienen alrededor del 51 % de sus compras internacionales.

Siguiendo con el perfil comercial y la estructura económica del estado, es importante destacar la fuerte concentración industrial que la región tiene en el sector manufacturero, cuya producción estatal representa el 7.51 % del total de la producción del sector a nivel nacional. Esto le ha permitido a la entidad aprovechar la dinámica positiva del sector en el país, la cual —según los semáforos sectoriales de México, ¿cómo vamos?— ha presentado una tasa anual de crecimiento variable pero positiva desde el primer trimestre de 2021. De forma específica, en el contexto pospandemia y en el marco de las reglas del T-MEC, la industria automotriz y de fabricación de maquinaria tendrá un impacto importante en el proceso de recuperación económica y crecimiento del estado.

Finalmente, dentro del apartado económico, la atracción de inversión extranjera productiva está beneficiando de manera importante a la entidad, la cual es vista como uno de los destinos más atractivos para el desarrollo de estrategias de nearshoring seguidas por empresas extranjeras (principalmente asiáticas), que se quieren acercar al mercado mexicano y estadunidense. Estas estrategias han favorecido de manera importante los desarrollos inmobiliarios en el norte del país, en donde se concentraron cerca del 94 % de las transacciones de este tipo durante el tercer trimestre de 2021, de las que Coahuila acumuló el 30 %.

Por su parte, el desempeño social de la entidad y el bienestar general de las personas se mantenían por encima de la media nacional hasta antes de la pandemia. Tal como lo reporta el Índice de Progreso Social 2020 elaborado por México, ¿cómo vamos?, el índice global situaba a Coahuila en el lugar 11 de las 32 entidades mexicanas. Los principales retos sociales identificados por esta medición son el acceso a información y comunicaciones, salud y bienestar, así como la libertad personal y de elección.

De forma específica, dentro del rubro de acceso a información y comunicaciones, el reto que se presenta es elevar el número de usuarios de telefonía móvil. En cuanto al rubro de salud y bienestar como una forma de medir la calidad de vida de la población, el aspecto que resulta más relevante es el combate a la mortalidad por diabetes, aspecto que cobra especial importancia, pues una de las razones de la alta mortalidad en nuestro país durante la pandemia fueron las comorbilidades de la población. Por su parte, dentro del rubro de libertad personal y de elección, como forma de medir el grado de libertad que poseen las personas en la toma de decisiones, los aspectos prioritarios son la disminución de los embarazos adolescentes y la incidencia de la corrupción.

En suma, a la situación económica y social particular con la que llega el estado de Coahuila a un año de las elecciones, habría que agregar las condiciones de inseguridad y de confrontación política y social que se viven en el país, insertas en un contexto internacional cada vez más incierto en términos del fin de la pandemia, la recuperación económica y la situación geopolítica. En este marco, ahora más que nunca, resultaría conveniente para Coahuila apostarle a un gobierno técnica y políticamente capaz. En lo técnico, capaz de entender las características de la estructura y la dinámica económica de la entidad, así como su acoplamiento al mercado internacional, especialmente con Estados Unidos dentro del marco del T-MEC. En lo político, capaz de asegurar una interlocución efectiva con el gobierno federal para tener el respaldo y llevar a cabo las acciones necesarias para mejorar los niveles de seguridad y el Estado de derecho que permitan asegurar una pronta recuperación económica.

Este texto es una colaboración entre México, ¿cómo vamos? y nexos.

Fernando Gómez Zaldívar
Investigador en la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey. Se especializa en temas de complejidad económica, política industrial y desarrollo regional

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