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ENIGH 2022, ¿cómo vamos con los ingresos y gastos de los hogares?

  • El 26 de julio de 2023, el INEGI publicó la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2022. México, ¿cómo vamos? presenta un análisis sobre la evolución de los ingresos por deciles, la composición del ingreso de los hogares, las brechas por sexo, la evolución del gasto de los hogares en distintos rubros y el desempeño en diversos indicadores de desigualdad de ingresos.
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FOTO: COSME RADA/CUARTOSCURO.COM

El 26 de julio de 2023, el INEGI publicó la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2022. México, ¿cómo vamos? presenta un análisis sobre la evolución de los ingresos por deciles, la composición del ingreso de los hogares, las brechas por sexo, la evolución del gasto de los hogares en distintos rubros y el desempeño en diversos indicadores de desigualdad de ingresos.

  • El ingreso corriente total promedio trimestral nacional en 2022 fue de 63,695 pesos, mayor al registrado en 2020, 2018 y 2016. Este registró un aumento de 11% respecto a 2020 y de 0.2% respecto a 2016.
  • Los ingresos por trabajo son la fuente de ingresos más importante para los hogares en el país, y se observa una recuperación generalizada en ingreso laboral en todos los deciles en 2022.
  • En 2022, el decil I (menores ingresos) se encuentra con menor cobertura de transferencias gubernamentales respecto a 2018.
  • En los hogares receptores de menores ingresos, las remesas representan cerca de una tercera parte del ingreso, mientras que en los hogares de mayores ingresos representan casi una quinta parte.
  • La brecha en el ingreso trimestral entre hombres y mujeres es de 34.8%. Por cada 100 pesos que percibieron los hombres, las mujeres ganaron 65 pesos.
  • El gasto de los hogares del decil I, como porcentaje de su ingreso trimestral corriente, en salud y alimentación es de 4.2% y 56%, respectivamente. 
  • El decil X (mayores ingresos) representa el 31.5% de los ingresos del país, mientras que los ingresos acumulados de la mitad de la población con menores ingresos sólo representan el 22.6%.

Introducción

El 26 de julio de 2023, el INEGI publicó la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2022, la cual tiene como objetivo proporcionar un panorama estadístico del comportamiento de los ingresos y gastos de los hogares en cuanto a su monto, procedencia y distribución; también sobre las características ocupacionales, sociodemográficas y acceso a alimentación de los integrantes del hogar, así como de las características de la infraestructura de la vivienda y el equipamiento del hogar.

Es a partir de esta encuesta que en el mes de agosto podremos conocer también la medición de CONEVAL de pobreza multidimensional y las carencias sociales relacionadas: rezago educativo, acceso a los servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, acceso a los servicios básicos en la vivienda y acceso a la alimentación nutritiva de calidad.

Desde México, ¿cómo vamos? presentamos este análisis puntual sobre la evolución de los ingresos en años recientes por grupos poblacionales (deciles de ingresos), la composición del ingreso de los hogares, las brechas por sexo que persisten, la evolución del gasto de los hogares en temas muy relacionados al progreso social de las personas: salud y educación, así como el desempeño en diversos indicadores para entender el estado de la desigualdad de ingresos en el país.

Evolución de los ingresos

En 2022, el promedio del ingreso total trimestral de los hogares de México fue de 67,311 pesos, el cual está compuesto por el ingreso corriente total (63,695 pesos) así como de las percepciones financieras y de capital (3,616 pesos).

En el presente documento, el análisis se centrará en el ingreso corriente, su evolución a lo largo del tiempo por grupos de población, así como su composición por principales fuentes de ingreso.

En el periodo de 2020 a 2022, el ingreso corriente promedio total trimestral por hogar aumentó 11.0%, la magnitud de este incremento está relacionada con la caída observada en los ingresos como consecuencia de la crisis socioeconómica de la pandemia COVID-19, entre 2018 y 2020 la caída del ingreso corriente promedio fue de (-)4.7%. Tomando como referencia al año 2016, el incremento entre el ingreso corriente promedio de 2016 y el de 2022 es de sólo 0.2%.

Para entender mejor la evolución del ingreso corriente en el país, tradicionalmente se presenta la información por deciles de hogares.

¿Qué es un decil de ingresos? 

Un decil de ingresos corresponde a cada una de las diez partes iguales en las que se divide una población al realizar una distribución de datos ordenados de forma ascendente. Es decir, representa el 10% de los datos agrupados en dicha distribución. Los individuos u hogares se ordenan de menor a mayor ingreso, y el primer decil corresponde al grupo con menores ingresos, mientras que el décimo decil hace referencia a aquellos con mayores ingresos.

En 2020 se puede observar una caída casi generalizada en todos los niveles de ingreso en el contexto de la pandemia, sólo en el decil I (los hogares de menores ingresos) se observa un incremento de 18.3% en el ingreso promedio.

En 2022, se observa una recuperación generalizada en todos los niveles de ingreso respecto a las caídas observadas en 2020. Además, los ingresos corrientes promedio en 2022 son superiores a los observados en 2016 y 2018 para casi todos los niveles de ingreso (deciles I a IX). Únicamente el ingreso corriente promedio del decil X en 2022 es menor al observado en 2016 y 2018.

Esta reducción en el ingreso corriente promedio del decil X debe interpretarse con precaución, pues podría llevarnos a conclusiones erróneas. En la literatura económica reciente se ha demostrado que las encuestas de ingresos de los hogares (como la ENIGH y la ENOE) tienden a subestimar los ingresos en la parte alta de la distribución (en los hogares de mayores ingresos). Esta subestimación podría explicarse por dos motivos principales: el primero es que el diseño muestral de las encuestas no logre captar a los hogares que realmente poseen los mayores ingresos en el país (truncamiento de la información), o bien, la subdeclaración de ingresos de la persona entrevistada.

De acuerdo con el Consejo de Evaluación de la Ciudad de México (EVALÚA), la subdeclaración de los ingresos en las encuestas se debe a diversos motivos, entre los que se encuentran:

  • Desconocimiento de los ingresos de otros miembros del hogar.
  • Reporte de ingresos menores a los percibidos por miedo a dar a conocer a un desconocido (el encuestador) cuánto se percibe.
  • Temor a que la información pueda servir a las autoridades para cobrar impuestos.
  • Rechazo, sobre todo entre los sectores más altos, a responder la encuesta. 

Si no se toma en cuenta esta subdeclaración en la parte alta de la distribución, se pueden realizar conclusiones equivocadas sobre cómo se han cerrado las brechas entre distintos grupos de ingreso. Por ejemplo, en 2016 el ingreso corriente promedio del decil X es 21 veces mayor al del decil I, mientras que en 2022 es 15 veces mayor. ¿Esto significa que la desigualdad de ingresos en el país ha disminuido? En la sección ¿Cómo vamos en desigualdad? ahondaremos más al respecto.

Composición de los ingresos de los hogares

Además de conocer la evolución de los ingresos de la población, es importante conocer la composición del ingreso corriente por las principales fuentes de ingreso: ingreso por trabajo, transferencias, estimación del alquiler de la vivienda y renta de la propiedad

Como referencia, el ingreso por trabajo integra el ingreso obtenido por trabajo subordinado (compuesto por los sueldos, comisiones, aguinaldo, indemnizaciones del trabajo y remuneraciones en especie), así como por el trabajo independiente u otros trabajos. 

A su vez, las transferencias son las entradas en efectivo o en especie recibidas por los integrantes del hogar tales como jubilaciones y pensiones, becas, donativos, remesas, beneficios gubernamentales, así como transferencias de instituciones u otros hogares.

En renta se agrupan todos los ingresos que reciben los integrantes del hogar derivados de la posesión de activos financieros o tangibles que han puesto a disposición de otras unidades institucionales.

Finalmente, la estimación del alquiler se refiere al valor estimado del alquiler que el hogar habría de pagar en el mercado por contar con un alojamiento del mismo tamaño, calidad y ubicación. Esta estimación la realiza el propio entrevistado en la encuesta con base en su apreciación del valor de mercado de la renta de su vivienda.

Una vez entendida la composición del ingreso corriente de los hogares, es de gran relevancia conocer las diferencias que existen entre los deciles de ingreso de los hogares.

Destaca la importancia que tiene para el ingreso corriente promedio del decil X el ingreso por renta, mientras que para el resto de los grupos de ingreso no tiene un peso significativo.

Ingresos por trabajo

Los ingresos por trabajo son la fuente de ingresos más importante para los hogares en el país. Durante la pandemia de Covid-19, se observó una caída en casi todos los niveles de ingreso; únicamente en el decil I se observó un ligero incremento. 

En 2022 se observa una recuperación generalizada superior al 10% en todos los deciles de ingreso respecto a 2020. El decil II presentó la mayor recuperación en este periodo con 21.8%, mientras que el decil IX presentó la menor con 10.2%. 

Transferencias gubernamentales (política social)

Una de las categorías del ingreso que adquieren gran relevancia al momento de evaluar políticas públicas, en específico la política social, es la evolución del ingreso promedio por transferencias gubernamentales de los hogares. A partir de esta, es posible entender el alcance y progresividad de la política social de distintas administraciones.

Progresividad 

De acuerdo con el Programa Nacional de Desarrollo Social 2021-2024, implica el reconocimiento de que la plena efectividad de los derechos se logra en un periodo de tiempo, comenzando con los grupos poblacionales más desfavorecidos y excluidos, pero obliga al Estado a proceder de forma expedita y eficaz para que su población ejerza plenamente los derechos económicos, sociales, culturales, políticos y civiles.

Respecto al alcance, en 2018 se observa una caída generalizada en el porcentaje de los hogares que reporta haber recibido transferencias gubernamentales. En 2020 esta caída se mantiene para el 40% más pobre de la población (deciles I-IV de hogares), mientras que para los deciles V-X se observa un incremento en el porcentaje de la población que reporta haber recibido transferencias gubernamentales. Destaca, sobre todo, la caída de 18 y 8 puntos porcentuales, respectivamente, en los dos primeros deciles de ingresos.En 2022 se observa un aumento generalizado en el porcentaje de hogares que recibieron transferencias gubernamentales respecto a 2020. Sin embargo, el decil I tuvo una menor cobertura en 2022, con 45% de los hogares, frente al 55% en 2018. En contraste, el decil X (mayores ingresos) experimentó un aumento en el alcance de la política social, pasando de 9% de los hogares en 2018 a 26% de los hogares en 2022.

La caída tan drástica en alcance del decil I en 2020 se observa también en el ingreso promedio por transferencias gubernamentales como porcentaje del ingreso corriente promedio trimestral. En 2022 el ingreso por transferencias gubernamentales es superior para todos los deciles de ingreso respecto a 2020 y 2018. En el caso específico del decil I (hogares de menores ingresos), el ingreso por transferencias gubernamentales como porcentaje del ingreso aún se encuentra por debajo del observado en 2016.

Adicionalmente, es de suma relevancia mostrar cuál ha sido el incremento real de las transferencias gubernamentales para los distintos grupos de ingreso de la población. Para tener un entendimiento más amplio, dividimos a la población en 50 grupos (cincuentiles), donde, de manera similar a lo explicado en el caso de los deciles, el cincuentil 1 es el grupo de la población con menores ingresos mientras que el cincuentil 50 es el grupo de la población con mayores ingresos.

En 2018 se observa una caída generalizada para todos los grupos de ingreso, esto puede estar relacionado a que en ese año (el último de la administración del presidente Enrique Peña Nieto), la política social fue inercial, es decir, los montos nominales fueron relativamente similares a los observados en 2016. Así, al descontar la inflación de esos dos años, los montos reales de las transferencias gubernamentales fueron menores a los de 2016.

No obstante, en 2020 (primer año en el que se disponen datos de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador) se puede apreciar un cambio significativo en los incrementos observados. En la parte baja de la distribución se observan caídas muy importantes; en el caso específico del cincuentil 1 (2% de la población más pobre del país) la caída es de cerca del 50%

Del cincuentil 1 al 20 (40% de la población más pobre) más que incrementos se observan reducciones o aumentos cercanos a cero. A partir del cincuentil 21 comenzamos a observar incrementos considerables y estos son mayores a medida que avanzamos hacia la parte alta de la distribución (exceptuando la caída en el cincuentil 50).

Estos aumentos tan considerables en la parte alta de la distribución se deben a la presencia de programas universales como la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, el cual, a diferencia de otros programas que tenían un principio de focalización en hogares de menores ingresos, está destinado a las personas mayores de 65 años, independientemente de su nivel de ingresos; sin embargo, no deja de ser preocupante la caída tan marcada en los primeros cincuentiles de ingresos.

En 2022 persiste la tendencia observada en 2020 de la política social, la cual muestra un incremento en mayor proporción en hogares de mayores ingresos y se mantiene prácticamente sin cambios en los hogares más vulnerables.

En el análisis anterior, los incrementos tienen como punto de referencia al 2016, pero también aporta al estudio realizar comparativos bienales. 

Si bien los órdenes de magnitud son mayores, se mantiene el hallazgo previo: reducciones o menores incrementos en la parte baja de la distribución (menores ingresos) y mayores incrementos en la parte alta de la distribución (mayores ingresos), en específico hasta 2020. En el cambio bienal entre 2020 y 2022 se observa un cambio más homogéneo a lo largo de la distribución. 

Remesas

Además de las transferencias gubernamentales, uno de los componentes del ingreso que frecuentemente es enunciado como de gran importancia para los hogares de menores ingresos son las remesas provenientes del extranjero que reciben los hogares mexicanos.En la siguiente figura se puede observar que, si bien es en los primeros deciles de ingreso donde se observa un mayor ingreso por remesas como porcentaje del ingreso corriente promedio trimestral, las remesas representan un porcentaje muy bajo del ingreso (menor a 2.5%).

Este porcentaje se debe a que la proporción de hogares que reporta haber recibido remesas es muy bajo. En los deciles de menores ingresos esta se encuentra alrededor del 6%, mientras que en los deciles de mayores ingresos es de alrededor del 4%. 

Estos porcentajes son contrastantes con el flujo de remesas que entran al país reportado continuamente. Una posible explicación podría estar asociada al subreporte de este tipo de ingresos de las personas entrevistadas, aunque también sería importante hacer un análisis más a profundidad sobre el destino del flujo de remesas en la distribución de ingresos.

Finalmente, para entender la relevancia de las remesas en los hogares que sí reportan haberlas recibido, se observa que en los hogares receptores de menores ingresos las remesas representan cerca de una tercera parte del ingreso. Por su parte, en los hogares de mayores ingresos representan casi una quinta parte; una historia muy distinta a la que nos mostraba la población general (hogares receptores y no receptores).

Brechas por sexo

Los resultados de la ENIGH 2022 muestran que la disparidad de ingresos entre hombres y mujeres continúa siendo una realidad en México. De acuerdo con los datos, el ingreso trimestral promedio de los hombres fue de 29,285.11 pesos, mientras el de las mujeres fue de 19,081.03 pesos. Esta diferencia equivale a una brecha de ingresos 34.8%. En otras palabras, por cada 100 pesos que percibieron los hombres, las mujeres ganaron solo 65.2 pesos. 

Si bien los ingresos de las mujeres registraron una recuperación en 2022, la brecha en ingresos entre hombres y mujeres aumentó en comparación con su nivel en 2020, cuando se registró una brecha de 34.4%. La expansión de la brecha de ingresos por sexo entre 2020 y 2022 implica que la brecha no se redujo por primera vez desde el levantamiento de la ENIGH en 2016.

Las brechas de ingreso por sexo están presentes en los distintos grupos de edad, niveles de escolaridad y número de hijos de las personas. El análisis diferenciado por sexo en cada una de estas categorías revela tanto los grupos más vulnerables en términos de ingreso absoluto, como los grupos en donde se encuentran las brechas más amplias. 

Según los datos de la ENIGH, las brechas de ingreso entre hombres y mujeres son más grandes a mayor edad, menor nivel educativo y mayor número de hijos. La brecha de ingresos entre hombres y mujeres se incrementa con la edad. En 2022, mientras que las mujeres de 19 años o menos recibieron 70 pesos por cada 100 pesos que ganaron los hombres, las mujeres mayores de 60 años percibieron únicamente 58.9 pesos. Estos datos implican que la brecha pasa de ser de 30% en las mujeres más jóvenes a 41.1% en las mujeres de mayor edad. Esta tendencia —en la que la brecha de ingresos por sexo se amplía con la edad— se ha mantenido a través del tiempo.

Además de la edad, la educación determina la magnitud de la brecha de ingresos por sexo. Las mujeres reciben aún menos ingresos que sus contrapartes masculinas mientras menos escolarización hayan recibido.

Por ejemplo, la ENIGH 2022 reporta que las mujeres con educación profesional tuvieron un ingreso trimestral promedio de 35,444 pesos y los hombres de 49,947 pesos, lo que implica una diferencia en ingresos del 29%. En cambio, las mujeres que contaban únicamente con educación primaria reportaron un ingreso trimestral de 9,845 pesos, contra 17,114 pesos de los hombres con el mismo nivel educativo. Aunque la diferencia en términos absolutos entre hombres y mujeres con solo primaria es menor que la diferencia entre hombres y mujeres con educación profesional, la diferencia en proporción de ingresos es de 42.5%.

Un factor adicional que determina la amplitud de la brecha en ingresos por sexo es el número de hijos que tienen las personas. 

En 2022, las mujeres sin hijos tuvieron un ingreso trimestral promedio de 19,859.23 pesos, en comparación con los hombres sin hijos que recibieron en promedio 25,096.10 pesos al trimestre. Aunque existe una diferencia notable, se trata del grupo en el que menos disparidad de ingresos hay entre hombres y mujeres, pues la brecha es de 20.9%

En contraste, la brecha de ingresos es de 56.6% entre hombres y mujeres que tienen cuatro hijos o más. Los distintos levantamientos de la ENIGH muestran que la tendencia incremental de las brechas a mayor número de hijos se ha sostenido a través del tiempo. 

Los hallazgos en torno a las brechas de ingreso entre hombres y mujeres revelan un pendiente para la sociedad y el gobierno en México. El análisis diferenciado por criterios sociodemográficos resalta la necesidad de contar con políticas públicas con perspectiva de género que reconozcan la importancia del acceso a la educación y a los sistemas de cuidado.

Gastos de los hogares

Salud

La ENIGH 2022 presenta una disminución en el gasto de bolsillo en salud respecto 2020 para todos los deciles de ingreso, consistente con la reducción de los efectos de la pandemia. Sin embargo, el decil I presenta el mayor gasto de bolsillo en salud como porcentaje de su ingreso trimestral, con 4.2%. Esto es una muestra de la ausencia de cobertura de servicios de salud para la población más vulnerable. 

Asimismo, el gasto de bolsillo en salud en 2022 es superior al registrado en 2016 y 2018 para todos los deciles de ingreso.

Educación

En 2022 el gasto de los hogares destinado a educación fue superior a lo reportado en 2020, año de cierre de escuelas por la pandemia de COVID-19 (el cual implicó una reducción considerable en los gastos de los hogares relacionados a educación). Es de relevancia notar lo importante que es la educación para los hogares; en todos los deciles estos destinan a dicho rubro en promedio 4.3% del ingreso trimestral corriente. 

El gasto en educación como porcentaje del ingreso de los hogares en 2022 sigue siendo menor que el registrado en 2016 y 2018 para todos los deciles de ingreso.

Alimentación

Para todos los años, el gasto en alimentos ha representado más de la mitad del ingreso trimestral corriente de los hogares de menores ingresos (decil I), mientras que en los hogares de mayores ingresos (decil X), este porcentaje ha sido menor al 15%. 

En 2022, mientras el gasto en alimentos en los hogares en el decil I es de 56%, para los hogares en el decil X es de 14%, ¡una diferencia de 42pp! En consecuencia, un panorama de alta inflación, como el observado en 2022 con tasas de inflación superiores a 7.0% y con los alimentos incrementando a tasas de doble dígito en todo el año, reduce especialmente el poder de compra de los hogares de menores ingresos, cuyo gasto en alimentos tiene mayor peso en su ingreso corriente. 

Combustibles

Si bien en la ENIGH 2022 se observa un aumento en el gasto en combustible para vehículos como porcentaje del ingreso corriente en todos los deciles de ingreso respecto a 2020, este porcentaje es mayor en los hogares de mayores ingresos. 

Así, mientras el porcentaje de gasto en combustible del primer decil es de 2.9%, el del decil X es de 4.4%; una diferencia de 1.5pp. Por esto, estrategias como el subsidio a la gasolina para contrastar el panorama de alta inflación, son políticas regresivas que benefician a los hogares en los deciles más altos de la distribución. 

¿Cómo vamos en desigualdad?

Además de que la ENIGH es la encuesta a partir de la cual se construye la medición de pobreza multidimensional del CONEVAL, es la herramienta (parcial) que tenemos a nuestra disposición para conocer cuál es el estado de la desigualdad en el país.

Para conocer esta situación y su evolución, utilizamos diversas medidas de desigualdad, tales como el coeficiente de Gini, indicador más utilizado en la literatura económica, así como indicadores complementarios que permiten contextualizar mejor la desigualdad de ingresos en el país, como las tablas sociales o de distribución y el índice de Palma.

Coeficiente de Gini

Coeficiente de Gini

El coeficiente de Gini es una medida de la distribución de ingreso en una población. Se expresa como un valor entre 0 y 1, donde 0 representa completa igualdad, mientras que 1 indica máxima desigualdad.

De acuerdo con los datos de la ENIGH, la desigualdad de ingresos en el país ha disminuido en años recientes, pues el coeficiente de Gini pasó de ser 0.516 en 2016 a 0.472 en 2022. Sin embargo, es importante recordar que el subreporte de ingresos en las encuestas de ingresos de los hogares, en especial en los de mayores ingresos, sesga a la baja el cálculo del coeficiente de Gini, lo que genera la percepción de una menor desigualdad observada en el país. 

Para entender mejor este fenómeno tomaremos como referencia los resultados del Consejo de Evaluación de la Ciudad de México (EVALÚA), organismo autónomo que realiza el ajuste de los ingresos de la ENIGH de acuerdo con la información reportada en Cuentas Nacionales (CN).En la siguiente figura se puede apreciar que la tendencia a la baja en la desigualdad de ingresos observada en el país de acuerdo con la ENIGH no se mantiene una vez que se ajusta la distribución de ingresos por CN. Mientras que con los datos de la ENIGH se observa una caída en la desigualdad entre 2016 y 2018, con el ajuste con CN se observa un incremento. Además, como se mencionó anteriormente, los coeficientes de Gini calculados a partir de la ENIGH se encuentran persistentemente por debajo de los calculados una vez ajustados por CN.

Tablas sociales o de distribución

Debido a que el coeficiente Gini es una medida sintética, es decir, que en un número (el coeficiente) se concentra mucha información, es difícil entender la dimensión de la desigualdad en el país, o los cambios en la misma: una caída del coeficiente de Gini de 0.426 a 0.413 ¿qué significa?

Para entender mejor la evolución de la desigualdad en el país tenemos a nuestra disposición otras herramientas, como lo son las tablas sociales o de distribución, las cuales representan la distribución porcentual del ingreso corriente total en distintos grupos de la población.

Partiendo del acomodo de la población que hemos realizado a lo largo de este análisis, es decir, deciles de hogares, podemos observar que, de acuerdo con la ENIGH 2022, el decil X (10% con mayores ingresos) representa el 31.5% de los ingresos del país, mientras que los ingresos acumulados de la mitad de la población con menores ingresos (deciles I al V) representan el 22.6% de estos.En 2016, el decil X acumulaba 36.4% de los ingresos, mientras que la mitad de la población con menores ingresos acumulaba 20.2%. Este resultado nos llevaría nuevamente a concluir que la desigualdad en el país está disminuyendo, pues los hogares de menores ingresos están acumulando más ingreso, mientras que los hogares de mayores ingresos (decil X) están acumulando menos.

Sin embargo, para entender mejor este fenómeno y la magnitud real de la desigualdad en el país recurriremos a un nuevo acomodo de la información y los resultados ajustados por CN.

El nuevo acomodo es en solo tres grupos de la población: el primer grupo representa al 40% de menores ingresos (en 2020 el porcentaje de la población en pobreza multidimensional fue de 43.9%), el segundo grupo de la población representa a los ingresos medios (deciles V al IX) y el último grupo representa a la población de mayores ingresos (decil X).

Se puede observar que en este acomodo se mantienen las conclusiones previas: la población de los deciles más bajos (I-IV) está acumulando mayores ingresos en el tiempo, lo mismo para la población de ingresos medios (deciles V-IX), mientras que el ingreso acumulado de la población del decil X está disminuyendo, es decir, la desigualdad de ingresos es menor. 

No obstante, utilizando de nuevo los resultados cuando la distribución de ingresos es ajustada por CN, podemos observar una historia (un país) muy distinta. Sobre todo, es importante destacar el cambio en la magnitud de los ingresos acumulados por el decil X de ingresos. 

Si bien, a partir de los datos de la ENIGH, se observaba que en 2020 este grupo de la población acumulaba el 32.5% del ingreso, con los ingresos ajustados a CN acumula 53.6%. Mientras que con datos de la ENIGH el grupo de ingresos medios era el grupo poblacional que acumulaba mayores ingresos, con datos ajustados a CN el grupo poblacional que acumula mayores ingresos es el decil X. Aunque es importante recordar que el grupo de ingresos medios representa al 50% de la población, en tanto que el decil X únicamente representa al 10% de la población.

Índice de Palma

Índice de Palma 

Consiste en obtener el cociente entre la participación en el ingreso del 10% más rico y la participación en el ingreso del 40% más pobre.Gabriel Palma propuso en 2011 esta medida al encontrar que la distribución de ingresos de la población que se encuentra entre los deciles V al IX es relativamente estable y cercana al 50% de los ingresos en distintas economías, por lo que el comportamiento de los extremos de la distribución es la clave para medir la desigualdad.

Finalmente, para dimensionar mejor las diferencias que existen entre el ingreso acumulado del grupo de la población de menores ingresos (decil I al IV) y el grupo de la población de mayores ingresos (decil X), calculamos el índice de Palma.

De manera similar a lo observado previamente en los otros indicadores de desigualdad, con los datos de la ENIGH se concluiría que la desigualdad observada en el país está disminuyendo, pues el índice de Palma, es decir, cuántas veces acumula más ingreso el decil X que los deciles I al IV, disminuye en el tiempo. En 2016 esta relación era de 2.61 veces, mientras que en 2022 fue de 1.99 veces. 

Sin embargo, con la distribución de ingresos ajustada a CN la evolución es heterogénea. Entre 2016 y 2018 incrementa, mientras que entre 2018 y 2020 disminuye, además de que la diferencia en la magnitud del índice de palma ajustado con CN respecto al encontrado con los datos de la ENIGH es de más del doble para todos los años que se tiene información. 

Contrastar la información de los ingresos capturados en la ENIGH con la distribución ajustada por CN no tiene como finalidad demeritar el trabajo tan profesional que realiza el INEGI en el diseño, levantamiento, captura, procesamiento y presentación de la información. Sin embargo, por cuestiones ajenas al Instituto, la información en la encuesta nos puede llevar a conclusiones sesgadas del estado y evolución de la desigualdad en el país, como que la desigualdad de ingresos es menor a la que realmente está presente en nuestra sociedad. Entender esa diferencia es de suma importancia para el diseño de políticas públicas que busquen cerrar las distintas brechas de ingresos que observamos en el país.

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Para más información revisa www.mexicocomovamos.mx

Contáctanos en [email protected] y en el 55 7590 1756 

Referencias y pies de página

  1. Esta y el resto de cantidades presentadas en el documento se encuentran en pesos constantes de 2022.
  • Incluyen: retiro de inversiones, ahorro, tandas, cajas de ahorro, préstamos recibidos de personas ajenas al hogar o instituciones; etcétera.
  • A partir de ahora se usará de forma indistinta ingreso o ingreso corriente a lo largo del documento.
  • La información sobre la composición de las distintas fuentes de ingreso fue tomada del descriptor de archivos de la encuesta en su versión 2020.
  • Ingresos del hogar provenientes de programas gubernamentales tales como: PROCAMPO / ProAgro Productivo / Producción para el Bienestar, Beca Bienestar para las Familias de Educación Básica (antes PROSPERA), Programa para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, Pensión para el Bienestar de Personas con Discapacidad, Apoyo para el Bienestar de los Hijos de Madres Trabajadoras, Programa Jóvenes Construyendo el Futuro, etc. 
  • No se cuenta con el coeficiente de Gini ajustado a CN en 2022 pues la estimación aún no está disponible.

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