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Uso lúdico ya, ¿producción y comercialización?

  • Usando la liberalización de la mariguana en los Estados Unidos como una fuente exógena de variación en su cultivo en México, se encuentra que un decremento del 10% en el cultivo de mariguana en México reduce los homicidios relacionados con armas de fuego entre un 1 y un 6%.
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FOTO: CRISANTA ESPINOSA AGUILAR /CUARTOSCURO.COM

La demanda de mariguana en los Estados Unidos históricamente proporcionó a los cárteles de la droga un próspero mercado de exportación, acompañado de un incremento en su cultivo y en la violencia en México. Sin embargo, la liberalización de las leyes de mariguana en los Estados Unidos llevó a una explosión de su producción en ese país, lo que redujo la demanda de importaciones de México y en consecuencia, una disminución en los homicidios relacionados con armas.

El pasado lunes 28 de junio, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió un fallo histórico donde se anuló la prohibición del consumo lúdico de mariguana en el país; no obstante, aún quedan pendientes temas de gran relevancia económica y social sobre este consumo, como lo es la producción, distribución y/o comercialización.

En este fallo se contempla que los mexicanos mayores de edad puedan consumir, sembrar, cultivar, cosechar, preparar, poseer y transportar cannabis y tetrahidrocannabinol (THC), con fines recreativos. Debido a que el Congreso sigue sin regular este asunto, corresponde a la Secretaría de Salud y a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) emitir autorizaciones para el cannabis recreativo (antes solo podía consumirse mediante amparos) y redactar directrices para la adquisición de la semilla.

Sin embargo, en el fallo se establece explícitamente que la COFEPRIS no podrá dar permisos para importar, comerciar, suministrar o distribuir mariguana. Sin definir los temas antes descritos se abre la puerta a la incertidumbre jurídica, y sin un funcionamiento práctico del mercado de mariguana, la sociedad se pierde de participar de la rentabilidad de este nuevo mercado.

En ese sentido, es importante retomar algunos de los hallazgos que la literatura económica nos ofrece sobre las implicaciones de regular un mercado que anteriormente se denotaba como ilegal. En este caso particular, conocer el impacto de la liberalización de la marihuana en Estados Unidos sobre la violencia en México.

Antes de la liberalización de las leyes de mariguana en los Estados Unidos, su demanda en ese país proporcionó a los cárteles de la droga mexicanos un próspero mercado de exportación, acompañado de un aumento de la violencia en México. Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), la tasa de homicidios en México en 2018 fue más de cinco veces superior al promedio mundial. Sin embargo, el mercado de la mariguana entre Estados Unidos y México ha evolucionado notablemente en las últimas décadas. Si bien ésta sigue siendo ilegal en los Estados Unidos a nivel federal por la Ley de Sustancias Controladas (CSA, por sus siglas en inglés) de 1970, muchos estados han promulgado leyes de mariguana medicinal (MML), comenzando con California en 1996. A diferencia de la despenalización de la mariguana, las MML permiten su producción nacional y distribución. Estas leyes estatales llevaron a una explosión en la producción nacional legal de mariguana en los Estados Unidos, particularmente después de que el gobierno federal comenzó a ceder la aplicación de la ley a los estados. Esto reduce la demanda de importaciones de Estados Unidos desde México, lo que afecta directamente a los traficantes mexicanos.

El investigador Shawn P. Swanson de la Universidad de Colorado Boulder encuentra entonces, utilizando una muestra de más de 2,300 municipios rurales entre 1996 y 2018, que las leyes de mariguana de Estados Unidos han llevado a una reducción grande y estadísticamente significativa tanto en su cultivo como en los homicidios relacionados con armas en México, así como a un aumento en la producción agrícola legal. El aumento en la producción agrícola legal proporciona una fuerte evidencia indirecta de un cambio en el cultivo de mariguana, ya que estos municipios rurales buscan reemplazar los ingresos perdidos por la producción de mariguana en los Estados Unidos. Usando la liberalización de la mariguana en los Estados Unidos como una fuente exógena de variación en su cultivo en México, se encuentra que un decremento del 10% en el cultivo de mariguana en México reduce los homicidios relacionados con armas de fuego entre un 1 y un 6%.

Este tipo de resultados tienen implicaciones relevantes a la hora de realizar una evaluación sobre los resultados de las políticas públicas en términos de seguridad y de desarrollo social. Ante una tendencia creciente en el número de defunciones por homicidio que hemos observado en nuestro país desde 2007, la militarización de la seguridad pública no ha mostrado los resultados esperados. Se observa entonces que esta estrategia de confrontación por sí misma no revertirá la tendencia creciente previamente descrita, por lo que es necesario acompañarla o sustituirla por políticas con un sentido más económico, como podría ser la regulación del mercado de la mariguana en su totalidad, desde la producción hasta la comercialización.

De legalizarse la mariguana en México, este sería el mercado más grande del mundo, valuado en alrededor de 2,250 millones de dólares, de acuerdo con la consultora Cannacord Genuity.

La Secretaría de Economía deberá proponer una estructura de mercado que permita el desarrollo de pequeños agricultores, la creación de empleos y, una vez resuelta legalmente la comercialización de la mariguana, contar con mecanismos que incluyan la participación local.

En un contexto de rezago regional, como el que se presenta en el sureste de la República con los niveles más altos en pobreza laboral e informalidad laboral, es necesario implementar mecanismos que permitan a la población tener mayores ingresos y trabajos de calidad. La inclusión de la región en el diseño del mercado de la marihuana permitiría avanzar en estos rubros.

Además, desde una racionalidad recaudatoria, la SHCP a través del SAT podrá captar recursos a través de los impuestos de las actividades relacionadas con la marihuana.

En 2018, en seis estados de Estados Unidos (Alaska, California, Colorado, Nevada, Oregon y Washington) donde el uso de la marihuana no está penalizado se recaudaron 1,158 millones de dólares (mdd), del primer al segundo año de su aplicación la recaudación creció 158%, y fue perdiendo ritmo, del año dos al tres creció 55%, y del tres al cuatro creció 29%.

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