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Transición energética a cargo de la CFE: ¿es posible?

  • Destaca por su impacto sobre el futuro del país la propuesta para que sea la CFE la encargada de implementar todo el proceso de transición energética, hecho particularmente preocupante debido a que la vocación histórica de la CFE en materia de generación ha estado muy alejada de la promoción de energías renovables.
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MARGARITO PÉREZ RETANA /CUARTOSCURO.COM

A poco más de un mes de que el Ejecutivo Federal enviara al Congreso de la Unión su propuesta para modificar la Constitución en materia energética, hoy tenemos suficiente claridad sobre su alcance: por un lado, bajo una serie de acusaciones de daño a la CFE por un supuesto trato preferente a las plantas de generación privadas, se plantea un nuevo modelo en el cual la empresa del Estado estará a cargo del cien por ciento del suministro eléctrico, en todas sus actividades, incluyendo la actividad de la generación eléctrica, a la cual la Constitución actualmente reconoce como una actividad sujeta a competencia. En este nuevo modelo, la CFE incrementará la generación de sus propias plantas del 38 al 54%, y comprará de plantas privadas el restante 46%.

Destaca por su impacto sobre el futuro del país la propuesta para que sea la CFE la encargada de implementar todo el proceso de transición energética, hecho particularmente preocupante debido a que la vocación histórica de la CFE en materia de generación ha estado muy alejada de la promoción de energías renovables.

Todo el planteamiento implica, entre otros graves efectos, el incremento en los costos de generación y un aumento considerable de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, como resultado de que las únicas plantas propiedad de CFE que pueden aumentar su generación son aquellas que consumen combustóleo y diesel. La CFE y el propio Ejecutivo Federal se han dedicado a tratar de convencernos de que podemos estar tranquilos y descartar por completo las consecuencias descritas, como resultado de que la empresa del Estado descansará una gran parte de su estrategia en el aprovechamiento de sus plantas hidroeléctricas; argumento al que se agrega que es la propia CFE la que genera el 55% de toda la energía limpia del país. Este espacio está dedicado a brincar un análisis basado en información oficial, publicada por el CENACE, sobre las posibilidades reales de que esto ocurra.

Empecemos por analizar el comportamiento de la generación eléctrica proveniente de las plantas de la CFE en los últimos cinco años. Empecemos por preguntarnos: ¿es cierto que las plantas de la CFE han sido sustituidas por plantas privadas? La respuesta es un total y absoluto: Sí, las plantas de la CFE han dejado de generar electricidad, para ser sustituidas por plantas privadas.

Dicho lo anterior, vayamos a entender las razones, ya que no se trata de un trato privilegiado, sino resultado de que las plantas de la CFE son, en su inmensa mayoría, plantas termoeléctricas (línea naranjas en las 2 gráficas siguientes). Esto es, que operan con combustibles fósiles y una tecnología muy poco eficiente. Esto es resultado de que las mismas se construyeron hace varias décadas, y que el dinero público no ha sido suficiente para sustituirlas.

Fuente: Elaboración propia con datos publicados del CENACE.

Como puede observarse, en los últimos cinco años la participación de las plantas térmicas y de carbón perdió 14 puntos de participación en la generación eléctrica nacional. De estos, 8 puntos fueron ganados por la energía limpia (más adelante veremos la participación de CFE en este dato), y los restantes 6 puntos fueron ganados por plantas de ciclo combinado (que utilizan gas natural). Es relevante recordar que la CFE posee algunas plantas de ciclo combinado, pero sus costos son mucho mayores a los costos de las plantas privadas1.

Analicemos ahora si la CFE puede descansar en las hidroeléctricas el aumento de 16% que busca en la generación eléctrica:

Lo primero es insistir en que las plantas hidroeléctricas dependen de que la naturaleza decida si hay agua o no. Es decir, si llueve, cuánto y en dónde. En ese sentido, es conveniente empezar por conocer el ciclo hídrico del país, y para ello, afortunadamente la CONAGUA nos proporciona información. Analicemos el comportamiento de la precipitación pluvial en los últimos cinco años:

Fuente: Conagua.

Como puede observarse, nuestro país tiene un marcado ciclo pluvial, que normalmente inicia en mayo y termina en septiembre. Resalta el hecho de que 2021 ha sido un año de lluvias intensas, si bien para el mes de septiembre nos ubicamos por debajo del pico de 2017. A pesar de ello, la generación eléctrica de las plantas hidroeléctricas muestra un crecimiento notable en septiembre, como se muestra a continuación:

Fuente: Elaboración propia con datos publicados por el CENACE.

Con estos hechos es como la CFE en septiembre de 2021 pudo aportar el 16% de la generación eléctrica limpia, lo cual, sumado a la generación nuclear (4%) y la geotérmica (1%), le dio a la empresa del Estado una participación mayoritaria (54%), de la generación limpia durante ese mes, misma que llegó al 30% del total. Aunque de manera acumulada, a septiembre la energía limpia representa el 27% del total de generación eléctrica nacional.

Ahora bien, tomando en cuenta el ciclo pluvial, es imposible que las hidroeléctricas mantengan una generación tan alta como la de septiembre. Esto es, asumiendo que se respetan las prioridades establecidas para el almacenamiento de agua en las presas, de manera que el consumo humano y el consumo del campo nunca estén en peligro. Visto de manera anual, la aportación a la generación eléctrica de las presas ha sido el siguiente:

Fuente: Elaboración propia con datos publicados por el CENACE.

Si de manera anual las hidroeléctricas solo podrían aportar 10% de la generación, y si su eficiencia puede aumentar en un 10 a 20% invirtiendo mil o diez mil millones de dólares2 para modernizar las turbinas, la conclusión es que las hidroeléctricas solo podrían absorber 2 puntos de los 16 que busca la CFE. ¿De dónde saldrán los otros 14 puntos? Pues no hay duda alguna, son los mismos que se perdieron los últimos cinco años y que mostramos en las ilustraciones 1 y 2 anteriores. Es decir, de las plantas que consumen combustóleo y diésel, por lo que las afirmaciones hechas por los expertos sobre el incremento en costos de generación y emisiones tienen como fundamento los propios datos oficiales aquí expuestos.

Te invitamos a leer este artículo en Animal Político.

Rosanety Barrios (@RosanetyBarrios) es Analista del Sector Energético, Consejera Fundadora del grupo Voz Experta, miembro del Consejo Directivo de la Asociación Nacional de Energía Solar (ANES) y experta México, ¿cómo vamos?

1 De conformidad con el reporte de costos de generación publicado por la Comisión Reguladora de Energía  al mes de octubre de 2021, el costo unitario de las plantas de ciclo combinado de la CFE es de M.N. $2,111/MWH, mientras que las plantas de los productores independientes de energía, tuvieron un costo de M.N.$692/MWH.

2 Llama poderosamente la atención la ambigüedad de este dato. En julio pasado, el Ejecutivo Federal declaró que la inversión en la modernización de turbinas sería de mil millones de dólares, cifra que elevó a diez mil millones de dólares en la carta dirigida al presidente Biden del 26 de octubre pasado. En posteriores entregas analizaremos la importancia de esto, ya que los costos por MW adicional serían muy altos de ser mil millones, pero llegarían a escandalosamente elevados, si tomamos la cifra informada de jefe de Estado a jefe de Estado.

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