#PublicaciónMCV

El mercado laboral al cierre de 2021. La participación laboral, informalidad y pobreza laboral sin cambio de rumbo

  • En el 4T2021 la tasa de participación laboral fue de 59.7%, con una tasa de informalidad no agropecuaria de 51.5%. Por otro lado, 40.3% de la población se encuentra en situación de pobreza laboral.
image
FOTO: MARGARITO PÉREZ RETANA / CUARTOSCURO.COM

  • En el cuarto trimestre de 2021, la tasa de participación laboral aumentó respecto al trimestre anterior, al ubicarse en 59.7%; muy cerca del 59.8% registrado al primer trimestre de 2020, previo a la pandemia.
    • Las mujeres tuvieron una mejoría considerable al estimar este indicador en 43.9% si se toma en cuenta que la tasa de participación laboral femenina en el peor momento de la pandemia descendió a 39.9%.
  • La población ocupada es mayor a la registrada en el trimestre previo al inicio de la pandemia en 109 mil 556 personas. La tasa de desocupación se ubicó en 3.7% de la PEA al 4T2021.
  • La tasa de informalidad no agropecuaria se colocó en 51.5%.
  • Respecto a la pobreza laboral –ingreso insuficiente para comprar la canasta básica alimentaria para todos los miembros de un hogar con el ingreso laboral del mismo–, 40.3% de la población se encuentra en esta situación al 4T2021.
    • Aún nos encontramos por arriba del 36.6% registrado en el primer trimestre de 2020 —la menor tasa de personas en situación de pobreza laboral estimada desde 2008.
    • Zacatecas, Colima, Tamaulipas, San Luis Potosí, Campeche, Baja California Sur y Nayarit fueron los únicos estados que mostraron mejoras en su nivel de pobreza laboral respecto al 1T2020.
    • Más de dos terceras partes de las entidades federativas –25 entidades restantes– mostraron un incremento en los niveles de pobreza laboral de su población respecto a su nivel prepandemia. Destaca el incremento observado en entidades como Puebla y la Ciudad de México.
  • La pobreza laboral continúa afectando desproporcionadamente a las mujeres.
    • Por cada 100 hombres en pobreza laboral en México, hay 110 mujeres en esta situación. Esta proporción es ligeramente peor que la registrada en el trimestre previo (109 mujeres por cada 100 hombres en pobreza laboral).
    • En todas las entidades federativas del país hay más mujeres que hombres en situación de pobreza laboral.
    • Colima, cuarta entidad federativa con menor porcentaje de personas en pobreza laboral, registra la brecha más amplia entre hombres y mujeres: por cada 100 hombres en pobreza laboral hay 125 mujeres al cuarto trimestre de 2021.
  • En el 4T2021, 51.5% de los trabajadores no agropecuarios de México tuvieron un empleo informal; tasa ligeramente menor a la observada en el último trimestre de 2019, previo al impacto de la pandemia.
    • La tasa de informalidad fue más alta para las mujeres (54.8%) que para los hombres (49.1%). 
    • Mientras que en estados como Oaxaca, Guerrero, Tlaxcala, Hidalgo y Veracruz se registraron tasas por encima del 65%, en entidades como Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Baja California Sur las tasas de informalidad se colocaron entre 31.8% y 35.9% de su población ocupada no agropecuaria.
    • En 29 entidades la tasa de informalidad laboral es mayor para las mujeres que para los hombres. Las únicas tres entidades en las que la informalidad laboral no es mayor para las mujeres son: Ciudad de México, Baja California Sur y Baja California.

Lo que vas a encontrar en este texto:

El panorama de la pobreza labora en México

  • Situación de la pobreza laboral a nivel estatal
  • Situación de la pobreza laboral por sexo

Escuela de economía: ¿Por qué es importante la tasa de participación laboral?

El panorama de la informalidad laboral en México

  • Situación de la informalidad a nivel estatal
  • Situación de la informalidad laboral por sexo
  • Efectos de la informalidad laboral en las brechas entre hombres y mujeres

El panorama de la pobreza laboral en México

En el cuarto trimestre de 2021 el porcentaje de la población mexicana en situación de pobreza laboral disminuyó respecto al trimestre anterior, al pasar de 40.7% a 40.3%. El porcentaje de población en pobreza laboral sigue siendo mayor al observado previo a la pandemia de Covid-19 (36.6% de mexicanos se encontraba en situación de pobreza laboral en el 1T2020). 

Todavía hay 51.6 millones de mexicanas y mexicanos que viven en una situación en la que los ingresos laborales de su hogar no son suficientes para adquirir la canasta alimentaria básica para todos sus integrantes. Al 4T2021, el porcentaje de la población en situación de pobreza laboral sigue por encima del nivel del 1T2020 en 5.4 millones de personas.

México, ¿cómo vamos? monitorea este indicador a través del #SemáforoEconómico de pobreza laboral nacional. Si el nivel de pobreza laboral alcanza un nivel menor al 20.5%, el #SemáforoEconómico se encontraría en verde, mientras que si la tasa de pobreza laboral está entre 20.5% y 36% de la población el color será amarillo. Si la proporción de la población en pobreza laboral es mayor a 36%, el semáforo estará en color rojo. 

A partir del primer trimestre de 2021, además del seguimiento a las cifras trimestrales que hablan de los segmentos más vulnerables de la población, ya sea por tener ingresos laborales insuficientes o por trabajar en un empleo sin vínculo reconocido y sin prestaciones, los #SemáforosEconómicos de MCV evalúan el desempeño por sexo e identifican las brechas que aún persisten en los indicadores económicos. Este enfoque cobra relevancia en el contexto de la crisis sanitaria y económica ocasionada por la pandemia de COVID-19, la cual profundizó desigualdades ya existentes en México y afectó de manera desproporcionada a las mujeres del país. Esto se debió, al menos en parte, a los roles sociales y familiares que asignan la carga del trabajo del hogar y de cuidados no remunerado a las mujeres en el hogar. Lo anterior, sumado a una menor presencia de las mujeres en el mercado laboral (participación laboral), en específico en empleos formales, hizo más factible que fueran las mujeres quienes se encontraran en situación de pobreza laboral.

El #SemáforoEconómico de pobreza laboral para las mujeres se ha encontrado en rojo desde 2009; además de que esta tasa es consistentemente más alta para las mujeres que para los hombres.

Situación de la pobreza laboral a nivel estatal

Aunque la medición de la tasa de pobreza laboral es la misma, la meta establecida para el #SemáforoEconómico estatal es diferente: para que un estado tenga un semáforo en verde, su tasa de pobreza laboral debe ser menor a la nacional y, además, debe haber mostrado un cambio menor al nacional en el último año. Este método se utiliza para la medición de pobreza laboral total, femenina y masculina.

Al cierre del 4T2021 solo siete entidades federativas tienen un nivel de pobreza menor que el observado en el 1T2020: Zacatecas, Colima, Tamaulipas, San Luis Potosí, Campeche, Baja California Sur y Nayarit. Destaca el caso de Zacatecas, con una reducción de 2.5 puntos porcentuales de la población en situación de pobreza laboral. 

Las 25 entidades federativas restantes mostraron un incremento en los niveles de pobreza laboral de su población y, como consecuencia, a nivel agregado se observó un incremento en la proporción de personas en situación de pobreza laboral en México con respecto al 1T2020. 

Destaca el incremento de 10.63 puntos porcentuales en la población en situación de pobreza laboral en Puebla, al pasar de 41.7% en el 1T2020, a 52.4% en el 4T2021; así como el incremento de la Ciudad de México de 9.08 puntos porcentuales, al pasar de 28.3% en el 1T2020, a 37.4% en el 4T2021. Es necesario implementar políticas públicas de apoyo al empleo en estos estados del país.

A pesar de que solamente siete entidades mejoraron sus niveles de pobreza laboral respecto al 1T2020, el #SemáforoEconómico de 10 estados se encuentra en verde, ya que tienen niveles de pobreza más bajos al nacional y su nivel empeoró menos que el nacional.

Situación de la pobreza laboral por sexo

Además de que el porcentaje de mujeres en situación de pobreza laboral es 3.9 puntos porcentuales mayor que el de los hombres a nivel nacional, en todas las entidades federativas del país, hay más mujeres que hombres en situación de pobreza laboral. A nivel nacional, por cada 100 hombres en pobreza laboral, hay 110 mujeres en esta situación, lo cual muestra un ligero incremento de la brecha por sexo, ya que en el 3T2021 la relación era de 109 mujeres por cada 100 hombres.

Es importante destacar que de los cinco estados que presentan un menor porcentaje de personas en situación de pobreza laboral, cuatro de ellos (Baja California Sur, Colima, Nuevo León y Baja California) presentan también las mayores brechas entre hombre y mujeres. Destaca Colima, estado en el que por cada 100 hombres en pobreza laboral hay 125 mujeres. 

Por otro lado, de los cinco estados que presentan un mayor porcentaje de personas en situación de pobreza laboral (Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Puebla), la brecha es menor a la brecha nacional. Por ejemplo, en Chiapas es prácticamente la misma proporción de mujeres y hombres en pobreza laboral al mismo tiempo que es el estado con mayor pobreza laboral del país.

La presencia de mayores brechas en estados de mayor ingreso por habitante denota mayor desigualdad entre hombres y mujeres en estos estados, y menor desigualdad en los estados de menor ingreso.

Escuela de economía: ¿Por qué es importante la tasa de participación laboral?

Para poder medir el potencial del mercado laboral en una economía no es suficiente la tasa de desocupación, porque hay personas mayores de 15 años que no se encuentran dentro de la Población Económicamente Activa (PEA) y no los estamos considerando. Necesitamos estudiar la evolución de la participación laboral ya que a mayor número de trabajadores ocupados → mayor producción.

La población de 15 años o más está compuesta por la Población Económicamente Activa (PEA)  y la Población No Económicamente Activa (PNEA). Con la tasa de participación podemos dimensionar el universo de trabajadores con el que cuenta la economía ya que no excluye a la Población Disponible -personas que si les ofrecieran un trabajo, lo aceptarían- y la Población No Disponible -personas que no aceptarían un trabajo si se les ofreciera- ambos parte de la PNEA.

México tiene una tasa de participación nacional de 59.7%, aún por debajo del 59.9% registrado en el 1T2020 (prepandemia) y lejos de nuestra meta del 75%.

Sin embargo, al desagregar los datos por sexo encontramos un problema estructural del mercado laboral mexicano: la baja participación de las mujeres. Al 4T2021, la tasa de participación de los hombres es de 76.4%, mientras que la de las mujeres es 44.7%, ¡una brecha de 31.7pp!

La tasa de participación de las mujeres en México es menor al promedio mundial de 49% (OIT) e incluso menor al promedio de Latinoamérica. Este indicador nos permite identificar que necesitamos modificar políticas públicas que permitan que más mujeres se integren a la PEA.

Se requiere infraestructura de cuidados: guarderías, escuelas de tiempo completo y asilos que permitan que las mujeres trabajen. 

La ENOE 4T2021 registró una Población No Disponible de 32.3 millones, de los cuales 24.1 millones son mujeres. Necesitamos la implementación del Sistema Nacional de Cuidados para cambiar las reglas del mercado laboral mexicano.

El panorama de la informalidad laboral en México

Otra importante falla estructural del mercado laboral mexicano es la informalidad laboral. El análisis de este indicador permite evaluar el desempeño del mercado laboral a nivel nacional y en cada estado, así como la calidad de los trabajos disponibles en cada uno. La informalidad laboral contempla a aquellos trabajadores cuyo empleo no les proporciona un vínculo laboral reconocido ni les garantiza el cumplimiento de sus derechos laborales, los cuales incluyen el acceso a una pensión para la vejez, el cumplimiento de una jornada laboral, liquidación y vacaciones por ley, entre otras prestaciones. 

Los trabajadores informales pueden estar empleados en negocios informales, no registrados ante las autoridades, o en negocios formales que, no obstante, no les proporcionan un vínculo laboral reconocido ante la ley.

Además de estar asociada con trabajos de menores ingresos, la informalidad está ligada con los niveles de pobreza laboral observados en cada región: estados como Oaxaca y Guerrero no solo tienen los niveles más altos de pobreza laboral en el país, sino que también tienen las proporciones más elevadas de trabajadores en informalidad laboral. A la inversa, Chihuahua, Baja California Sur, Nuevo León y Coahuila, donde la pobreza laboral muestra niveles bajos, también tienen menores tasas de informalidad laboral.

Lo anterior deja en evidencia que las variables económicas están correlacionadas: cuando una región tiene carencias en materia de infraestructura y vulnerabilidad de la población, estos factores se reflejan en diversos aspectos socioeconómicos de sus habitantes, como la pobreza y la informalidad laboral.

Durante el cuarto trimestre de 2021, 51.5% de los trabajadores no agropecuarios de México tuvieron un empleo informal; tasa inferior a la observada en el trimestre previo, pero superior a la observada un año antes. Al comparar con el último trimestre de 2019, se observa que la tasa de informalidad al 4T2021 es ligeramente menor a la observada antes del impacto de la pandemia.

Como en el caso de la pobreza laboral, la tasa de informalidad fue más alta para las mujeres (54.8%) que para los hombres (49.1%). 

Aunque la tasa de informalidad alcanzó un nivel de 49.2% en el tercer trimestre de 2020 (en el contexto de una pérdida pronunciada de empleos informales en el país y una mayor protección de los trabajadores con vínculos formales con sus empleadores para no perder su trabajo), la tasa ha sido mayor a 50% desde que se tiene registro, lo cual refleja la persistencia del problema en el mercado laboral mexicano. 

Situación de la informalidad laboral a nivel estatal

Dada la importancia de la informalidad laboral para entender la calidad de vida en cada estado, México, ¿cómo vamos? estableció el #SemáforoEconómico estatal de informalidad. El cumplimiento de la meta para cada estado depende de que su tasa de informalidad laboral sea menor a la nacional y de que el cambio en su tasa haya representado un mejor desempeño que la observada en la tasa de todo el país. Para las entidades con informalidad laboral más alta a la nacional, el semáforo económico se ubica en color rojo.

Si bien la tasa de informalidad se ha mantenido relativamente estable a lo largo del tiempo, existe una disparidad regional en la materia. Mientras que en estados como Oaxaca, Guerrero, Tlaxcala, Hidalgo y Veracruz se registraron tasas por encima del 65%, en entidades como Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Baja California Sur las tasas de informalidad se colocaron entre 31.8% y 35.9% de su población ocupada no agropecuaria.

Situación de la informalidad laboral por sexo

La informalidad también es un fenómeno que afecta en mayor medida a las mujeres. En el cuarto trimestre de 2021 la tasa de informalidad a nivel nacional para las mujeres fue de 54.8% y de 49.1% para los hombres.

Se observa que Chihuahua tiene la menor informalidad laboral tanto para mujeres (31.8%) como para hombres (31.66%). Por otro lado, Oaxaca presenta la tasa de informalidad más alta (79.38% para mujeres y 70.34% para hombres). 

En 29 entidades la tasa de informalidad laboral es mayor para las mujeres que para los hombres. Las únicas tres entidades en las que la informalidad laboral no es mayor para las mujeres son: Ciudad de México, Baja California Sur y Baja California.

Los cinco estados con mayor brecha en puntos porcentuales en cuanto a informalidad laboral son: Chiapas, Tabasco, Colima, Campeche y Yucatán. Destaca el caso de Colima, que a pesar de tener una tasa de informalidad menor al nivel nacional (44.6%), es el tercer estado con mayor diferencia entre mujeres y hombres (10.85pp de diferencia).

Efectos de la informalidad laboral en las brechas entre hombres y mujeres

La informalidad laboral genera una mayor vulnerabilidad para los trabajadores y las familias del país, y crea rezagos que van más allá de una incapacidad temporal para adquirir bienes alimenticios o una falta de acceso a prestaciones laborales. La informalidad laboral, por ejemplo, está relacionada con niveles más bajos de productividad laboral, ya que los trabajadores informales tienden a tener menos acceso a capacitaciones y herramientas que les permitan aumentar su productividad y la de las empresas en las que trabajan. Además, características del empleo informal como la falta de acceso a una pensión para la vejez, seguridad social o acceso a guarderías tienen un costo en el ingreso presente y futuro, y generan incertidumbre en las finanzas del hogar de las y los trabajadores a largo plazo, aparte de privarlos de recursos económicos disponibles en la edad avanzada.

Por todo esto, las mujeres que se encuentran en el empleo informal son más vulnerables ante una pérdida de empleo y una caída a una situación de pobreza laboral.

Para la recuperación de empleos de mayor calidad, con mayores ingresos y con una dinámica más equitativa, no es suficiente depender de la inercia de la reapertura de las actividades económicas, sino que se debe crear un marco institucional e implementar políticas públicas que faciliten (y vuelvan menos costosa) la formalización del empleo. Asimismo, es crucial retomar en la agenda legislativa la importancia de un sistema nacional de cuidados y de ampliar las licencias de paternidad.

Te invitamos a descargar esta publicación en PDF aquí.

Para más información revisa nuestro #SemáforoEconómico de pobreza laboral y de informalidad laboral en mexicocomovamos.mx/.

Suscríbete a nuestro
newsletter

Enviamos nuestro boletín con la información económica más relevante, el análisis, los contenidos multimedia, la opinión de nuestros expertos, y más, todos los lunes.

Ver archivo