#ElDatoDeLaSemana: Banxico acuerda disminuir su tasa de interés

  • Desde la perspectiva macro, una inflación volátil provoca un ambiente de incertidumbre para los agentes económicos a la hora de tomar decisiones de inversión, señala Paulina Agudelo.
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Fuente: Chris Liverani en Unsplash

El Banco de México anunció esta semana su última decisión de política monetaria, en la cual la Junta de Gobierno acordó por unanimidad disminuir la tasa de interés de referencia en 25 puntos base , para dejarla en un nivel de 4.00%; este recorte se da después de que, en las últimas dos decisiones de noviembre y diciembre 2020, no se alterara el nivel de la tasa de interés. Previo a eso, la racha de recortes a la tasa comenzó en agosto 2019, cuando el nivel pasó de 8.25% a 8.00%.

Entre agosto 2019 y septiembre 2020 se acumularon 11 disminuciones a la tasa de interés de referencia, como consecuencia de las acciones de política monetaria ejecutadas por el Banco para reactivar la economía en el contexto de la desaceleración económica que se venía gestando a finales de 2019 y, posteriormente, en medio de la crisis ocasionada por la llegada de la pandemia del COVID-19.

Este tipo de medidas son usadas por los bancos centrales alrededor del mundo en periodos de crisis económicas y recesiones, y cuando se observa una contracción en la demanda de bienes y servicios. Pero ¿cómo es que se busca reactivar la economía nacional por medio de una reducción en la tasa de interés? El Banco México es el banco central del país, el encargado de conducir la política monetaria y de administrar la cantidad de dinero en la economía.

Lo anterior lo realiza a través de su principal herramienta: la tasa de interés, que sirve como referencia para los bancos e instituciones financieras de México y a su vez debiera tener un impacto directo sobre las tasas que son pagadas por los individuos y las empresas al momento de solicitar un crédito.

Además, Banxico tiene como principal objetivo mantener la estabilidad del poder de compra del peso mexicano, lo cual se logra a través de una inflación baja y estable. A partir del 2003, la Junta de Gobierno del Banco Central del país estableció que la meta permanente de la inflación sería un rango de 3% (+/- 1%); dicho de otra manera, la variación anual del Índice Nacional de Precios al Consumidor debe rondar el 3%.

Esta meta resulta de vital importancia en la vida de los mexicanos y mexicanas, ya que la evolución de la inflación impacta la capacidad de las personas para comprar bienes y servicios mes con mes. Darle seguimiento a la inflación en el país resulta fundamental para entender la variación en el poder de compra de los habitantes, ya que el ingreso no cambia con la misma frecuencia que lo hacen los precios de los bienes y servicios.

Una tendencia creciente en la evolución de los precios genera tanto costos sociales como económicos; los periodos de una elevada inflación se traducen en que todo se vuelve relativamente más caro, afectando así a las familias mexicanas con menores ingresos, pues son ellos los que destinan una mayor proporción de su ingreso a la compra de bienes y servicios de primera necesidad. Por ello, ante una inflación elevada ya no es posible comprar la misma cantidad de bienes con el mismo ingreso.

Desde la perspectiva macro, una inflación volátil provoca un ambiente de incertidumbre para los agentes económicos a la hora de tomar decisiones de inversión, afectando la trayectoria de los precios y dificultando la planeación de los proyectos de las empresas o individuos. A su vez, un nivel elevado de inflación crea un mayor riesgo para los bancos e instituciones financieras al momento de otorgar créditos al público, ya que la incertidumbre eleva la tasa de impago.

Todas estas repercusiones en la economía nacional dan cuenta de la importancia de mantener la inflación en el país dentro de la meta y en un nivel estable. En particular en 2020, un año lleno de incertidumbre y en medio de la crisis por la pandemia, la inflación general se mantuvo dentro del rango de 3% (+-1) en 9 de los 12 meses del año.

Durante enero 2021 se registró una variación anual en el INPC de 3.54%. Tomando en consideración la reciente trayectoria de la inflación, que se ha mantenido en el rango durante los últimos 3 meses, los miembros de la Junta de Banxico consideraron adecuado un recorte a la tasa, lo cual volverá el ahorro menos atractivo e incentivará el consumo -elemento importante en el contexto de una recuperación económica-, al mismo tiempo que se cuidan los niveles de inflación enfrentados en el país.

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