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#ElDatoDeLaSemana: El verdadero costo de la crisis económica

  • El mercado laboral mexicano es complejo y tiene al menos dos caras, por lo que se deben evaluar varios elementos para poder entenderlo, señala Daniel Castañón.
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FOTO: MARIO JASSO/CUARTOSCURO.COM

El verdadero costo que enfrenta la sociedad durante una crisis económica no es directamente el hecho de que el PIB se contraiga, sino las implicaciones que esto tiene sobre la vida de las personas.

El desempeño de la economía debe medirse de acuerdo con la capacidad de las familias para mejorar su calidad de vida. Dos elementos que importan en este sentido son el empleo y el ingreso.

Durante periodos de contracción económica, comúnmente se pierden empleos, lo cual reduce el ingreso de las familias y compromete su estabilidad y calidad de vida. La crisis económica que inició el año pasado y todavía estamos atravesando, no ha sido la excepción.

El mercado laboral mexicano es complejo y tiene al menos dos caras, por lo que se deben evaluar varios elementos para poder entenderlo.

Por un lado, más de la mitad de las personas mayores de 15 años que trabajan tienen un empleo informal, son trabajadores cuyo empleador no les proporciona un empleo reconocido legalmente, ni acceso a las prestaciones sociales requeridas por la ley. Un ejemplo de trabajador informal puede ser un empleado doméstico no protegido, o un empleado de una empresa que no está registrada legalmente ante el SAT.

El resto de los trabajadores que conforman a la fuerza laboral del país tiene un empleo formal, que se refiere a aquellos trabajadores cuyo empleador les da acceso a recibir prestaciones y beneficios requeridos por ley y están afiliados a alguna institución (como el IMSS, ISSSTE -federal o estatal-, Sedena, Semar y en algunas ocasiones cuentan con un seguro de gastos médicos privados).

Un empleo formal brinda estabilidad económica porque, además de proveer un ingreso a los trabajadores, les otorga mayor certeza sobre la situación laboral, ya que cuentan con seguridad social y prestaciones de ley, como lo son un seguro de desempleo, una cuenta de ahorro para el retiro (Afore), atención médica asegurada, entre otras.

Dado que 8 de cada 10 puestos de trabajo formales están registrados ante el IMSS, el indicador se ha vuelto una herramienta útil para evaluar el desempeño de ese tipo de empleos en el país. Después de una caída muy fuerte entre marzo y julio de 2020 (cuando se perdieron más de 1 millón de puestos), el número de empleos se ha recuperado entre agosto 2020 y marzo 2021, aunque no en una magnitud necesaria para lograr una recuperación; de hecho, se ha recuperado un poco menos de la mitad de las plazas formales registradas ante el IMSS.

Este es uno de los verdaderos costos de la crisis económica, ya que significa que, a raíz de la pandemia, hay una pérdida de alrededor de medio millón de personas que ya no tienen acceso a un seguro de gastos médicos con el IMSS (en un momento de crisis sanitaria en el que esto se vuelve mucho más importante).

Una válvula de escape para estas personas es buscar alternativas en la informalidad, donde también se han perdido muchas fuentes de ingresos debido a la pandemia. La falta de oportunidades y alternativas para obtener un ingreso, aunque éste sea mínimo, lleva a situaciones de desesperación que como sociedad nos conciernen y tendríamos que buscar la forma de resolver.

La recuperación ha sido lenta hasta ahora, pero esto no quiere decir que tenga que seguir dándose a este ritmo. Los esfuerzos del gobierno del país y la sociedad deben centrarse en mecanismos y soluciones que permitan acelerar la recuperación económica para que así más familias puedan recuperar su calidad de vida rápidamente.

Es pertinente recordar que la crisis económica que estamos viviendo fue originada por una pandemia, y mientras no se resuelva el problema de raíz, tampoco podrá darse la recuperación de la economía. La buena noticia es que ya existen las vacunas, y las campañas de vacunación se están llevando a cabo.

Además, en la última semana volvió a acelerarse el ritmo de vacunación en el país: se suministraron 2.6 millones de dosis, llevando el total a 12.2 millones. La mala noticia es que México se mantiene retrasado con respecto a muchos países : Israel está en 119 dosis por 100 habitantes, Chile en 64, Brasil en 14 y Estados Unidos en 57; en contraste, la cifra en México es de 9.5.

El desarrollo de la campaña de vacunación en el país determinará el grado y la velocidad de la recuperación de la economía, por lo que, para recuperar la economía, los empleos y los ingresos de las mexicanas y los mexicanos, es importante darle impulso y seguimiento puntual.

Te invitamos a leer el artículo en Expansión.

Nota del editor: Daniel Castañón labora enMéxico, ¿como vamos? , el cual registra a detalle el crecimiento económico del país. Síguelos en Twitter , Facebook e Instagram . Las opiniones expresadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.

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