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#ElDatoDeLaSemana: Foros de Parlamento Abierto de la Reforma Eléctrica

  • Nos toca debatir una propuesta que no habilita a México para participar en el mundo del siglo XXI y tampoco proporciona a nuestros niños la posibilidad de un medio ambiente sano, opina Adriana García.
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FOTO: GRACIELA LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

La semana del 17 de enero comenzó con la inauguración de los Foros de Parlamento Abierto de la Reforma Eléctrica, una iniciativa sobre la reconfiguración del sistema eléctrico nacional que estremece a los mexicanos porque modifica nuestras oportunidades de bienestar.

En un momento de transformación de las actividades humanas hacia espacios digitales y con el reto de combatir el cambio climático para prolongar la permanencia de las personas en el planeta, nos toca debatir una propuesta que no habilita a México para participar en el mundo del siglo XXI y tampoco les proporciona a nuestros niños la posibilidad de un medio ambiente sano.

Al concluir el primer foro sobre ¿cómo llegamos a la reforma de 2013?, se observan dos temáticas, una de posicionamientos basados en datos, argumentos sobre costos, límites a la generación de energía por el tipo de infraestructura que tenemos y otros fundamentados en cómo México debe procurar que la Compañía Federal de Electricidad (CFE) tenga un rol preponderante en el sistema eléctrico nacional, y si reflexionamos cuáles actividades requieren electricidad , nos encontramos frente a una iniciativa que le da el poder a la CFE sobre todas nuestras actividades.

El debate es fundamental para el desarrollo de las democracias y debe fomentar la diversidad de posicionamientos en torno a temas tan relevantes como es la energía y los ciudadanos tenemos la responsabilidad de estar informados, participar y conocer a nuestros representantes, quienes votarán las iniciativas que modelen el México que queremos. En este sentido, es muy importante que las y los mexicanos pidamos a los diputados y senadores argumentos a favor y en contra sustentados en datos y nos respondan ¿y esto cómo beneficia a México?

El Inegi en el Censo de Población y Vivienda 2020 encontró que la edad mediana en México es de 29 años y tenemos 10 millones de niñas y niños de 0 a 4 años. Esta población es equivalente a la de Suecia, que tiene una política energética orientada en energía renovable ; muestra de que el Estado es un jugador esencial en la planeación del futuro, que no es compatible con aferrarse a un modelo basado en combustibles fósiles y encargarle la transición energética a la CFE. Otro ejemplo es Noruega, que cambió la misión de su compañía petrolera estatal a una compañía de energía .

La sociedad civil ha emitido en diversos comunicados los peligros en caso de que se apruebe la reforma en los términos que fue enviada a la Cámara de Diputados el pasado 30 de septiembre, asociados a pérdidas de inversión, empleo y controversias en los tratados internacionales de comercio y de combate al cambio climático. Además de las pérdidas económicas, de calidad de vida y problemas legales con el exterior, es importante que reflexionemos si esta propuesta hace sentido en un mundo que se mueve hacia la digitalización.

Vale la pena recordar a empresas emblemáticas del siglo pasado como Kodak y Blockbuster, que se resistieron al cambio, y que al no querer adoptar las nuevas tecnologías y modificar su modelo de negocio resultó en su cierre. Sin embargo, ahora estamos discutiendo las oportunidades de vida de los presentes y futuros mexicanos.

Si a nivel constitucional le asignamos a una empresa la generación del 54% de la energía que México necesita y le damos el beneficio de la duda de que sí puede satisfacer la demanda, ¿qué incentivos tiene para hacerlo de forma eficiente?, y para generarla limpia requiere de miles de millones en inversión que el país no tiene. Un parque fotovoltaico no es suficiente para satisfacer la demanda creciente de energía que tiene México.

¿Por qué no proponemos un marco constitucional que promueva la competencia y que promueva la inversión privada? Así los mexicanos nos beneficiamos con empleos de calidad, los inversionistas tomarían el riesgo que hoy la iniciativa le carga al Estado, tendríamos más capital para infraestructura de energía renovable y no provendrían del escaso dinero público que tenemos para escuelas y hospitales.

Debatir cómo tendrían que ser las reglas, los mecanismos y las instituciones que regulen el mercado eléctrico para que México tenga suficiente energía y que esta sea limpia y barata deben ser los valores que rijan los siguientes foros del Parlamento Abierto.

Te invitamos a leer este artículo en Expansión.

Nota del editor: Adriana García es investigadora enMéxico, ¿como vamos? , que registra a detalle el crecimiento económico del país. Las opiniones expresadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora.

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